Este genial dibujo, con el que me siento muy identificada, es obra del genial ilustrador y artista Jordi Labanda.

lunes, 24 de septiembre de 2012

Listas imposibles: situaciones en las discuten más las familias

Ya sabéis que yo soy un animal observador... como el águila real, como la hiena... me escondo... observo y ¡zas! ¡Ya tengo mi post!

Últimamente visito mucho Ikea (esto dará para varios posts, me lo estoy imaginando).

Me encanta, pasaría todos mis fines de semana allí, de hecho, viviría allí. Me gusta todo... sus muebles, su comida pequeña y rara, sus objetos innecesarios que cuando los ves se convierten en imprescindibles, sus precios, sus anuncios... Todo menos montar los muebles. Y transportarlos hasta el coche. Pero en eso reside la gracia, ¿no? Si contratas el transporte y el montaje, al final no sale rentable.

No me digáis que cuando vais a Ikea no veis a muchísima gente discutir. Yo sí, y es posible que hasta alguna vez os hayáis cruzado conmigo discutiendo con Padre.

Ikea es uno más de los lugares o situaciones donde las familias discuten más.


Esta es mi especial lista de discusiones familiares.

1. Navidad: Si es que las cenas familiares es lo que tienen, que aparecen, por arte de magia, suegros y cuñados en tu casa. ¿Por qué creéis que hay tantos chistes sobre cuñados? Porque es raro que uno no tenga un cuñado o una cuñada (a veces la mala suerte hace que confluyan ambos) tocapelotas.

- Que sepa más que tú de todo.
- Que te dé consejos sobre cómo educar a tus hijos.
- Que observe que tu casa no está tan limpia como la suya.
- O peor aún... que sea la típica madre perfecta, ideal, tipazo, trabajadora con puestazo, guapísima de la muerte y amante del craft.

Atención, queridos: La Navidad ya está aquí. Faltan menos de 100 días. Agárrense los machos, porque esta situación se repite todos los años.

Briconsejo: Mejor ir de invitado que invitar. A los cuñados/suegros tocapelotas se les aguanta mejor si no llevas todo el día cocinando cosas complicadas, poniendo mesas estupendas y limpiando la casa.

2. Vacaciones familiares: básicamente consiste en lo mismo de arriba, pero durante varios días consecutivos, a veces hasta semanas.
La situación se complica cuando hay que sumar falta de espacio, cuñado que ronca y exhibición de cuerpos en bikini.

A mí, personalmente, lo que más me fastidia es no poder hacer topless, porque, perdónenme y llámenme antigua, pero yo, delante de un suegro o de un cuñado no enseño mis domingas.

Briconsejo: Ahorra, quítate de fumar, o quédate en casa. Pero limita al máximo las vacaciones en casa de familiares (con familiares dentro, claro, porque si la casa está vacía es un gustito lo de ir gratis).

3. IKEA: Billy o Besta, blanco o negro, moderno o clásico, "demasiado de chico" o "demasiado de chica"...
Que levante la mano aquel que no discute con su pareja en Ikea.

Briconsejo: si tienes la suerte de que tu pareja pasa de la decoración, ve solo/a. Usa al contrario sólo para cargar el coche.
Si no tienes esa suerte... pásame tu consejo, por favor.

4. Post-IKEA: ¿creías que tus problemas matrimoniales desaparecerían al salir de Ikea? Ay, ingenu@... qué equivocad@ estabas....

¿Cuánto tiempo es "normal" que pase entre que los paquetes planos lleguen a casa y se monten? ¿Un día? ¿Una semana? ¿Un par de semanas?

Sé que hay especímenes, tanto femeninos como masculinos, ansiosos por llegar a casa y ponerse a montar los muebles recién adquiridos... decidme, decidme... ¿cómo es vivir con uno de esos?

Briconsejo: Aprende a montar los muebles solita, ¡tía plasta! (Lo sé, lo sé, pero... los libros de instrucciones siempre fueron demasiado para mí...).

5. Limpieza en el hogar/preparación de comidas equilibradas, sanas y baratas/logística: De nuevo el eterno problema... que sale a relucir en cualquier reunioncilla de amigos...

Lo que tú ves como una suciedad espantosa, ella no (o viceversa).
Si no apuntas en la lista de la compra lo que falta, nadie lo hará.
Si fuera por él (o por ella) sólo se consumirían productos congelados (ojo con los Friki-Fans de La Sirena).
Si tu cerebro no estuviera compartimentando en meses, semanas y días, nadie se acordaría de los cumples, regalos para los cumples, citas con pediatras, vacunas, reuniones del cole, ir al Súper, etc.

Briconsejo: De nuevo y aunque me pese... el dinero suele hacer la vida más fácil. Si puedes contratar a alguien que te eche una mano en casa... el nivel de discusiones bajará radicalmente.
Quítatelo de tabaco, cervezas, ropa o vacaciones. Y si no puedes de ninguna manera... obliga a tu pareja o haz un calendario de reparto... si necesitas ideas, pregunta a Pater.


Este es mi top five.

¿Cuál es el tuyo?

lunes, 17 de septiembre de 2012

Políticamente incorrecta: El redescubrimiento de la rutina

Cuando uno no está bien consigo mismo, suele empeñarse en huir de la rutina.
Intenta escapar y organizar el plan más estupendo y espectacular.
Un viaje a la otra punta del mundo.
Una cena en ese restaurante de moda en el que nadie consigue mesa a menos que reserve con un año de antelación.
Un paseo a la otra punta de la ciudad para descubrir ese pequeño paraíso perdido del que nadie ha oído hablar.

La rutina es algo espantoso. Todo el mundo reniega de ella.

"Las relaciones se ahogan con la rutina"

"La rutina me mata"

"En cuanto comienza el curso, te come la rutina"



Pues yo, como siempre voy contra el mundo, vengo a reivindicar mi gusto por la rutina y las pequeñas cosas. En mi personal evolución tras años de complicaciones personales, vuelvo a recomponerme gracias a las cosas simples y sencillas del día a día.

Me gustan los días como ayer, en el que la mayor emoción fue colocar las nuevas estanterías de Ikea.

Vuelvo a encontrar placer en cocinar un plato sencillo para la familia.

Disfruto saliendo por mi barrio, bajando al parque de siempre, donde Criatura conoce la ubicación exacta de cada columpio, cada piedra y cada arbolito.

Sigo disfrutando por el hecho de sentarme en el sofá a ver una peli juntos.

Me vuelve a gustar eso de ordenar lo que llevas meses postergando y ver cómo queda después de hacer una buena limpia.

Rutina, sí rutina:

Tu pequeño mundo.
Tu casa.
Tu familia.
Tu barrio.

Cuando consigas encontrar felicidad en las pequeñas cosas que componen tu rutina, entonces, querid@, significará que no necesitas grandes estímulos ni planes para sentirte bien.
Y eso tiene bastante que ver con el hecho de sentirse bien con uno mismo.




jueves, 13 de septiembre de 2012

Elemento esperanzador de la semana: historias de semáforo.

Ayer te vi a través de la ventanilla del coche mientras esperaba por el semáforo rojo. Debías estar a tres metros. Hacía una temperatura agradable y llevaba la ventanilla abierta, así que escuché todo.



Calculé que tendrías mi edad, ibas vestido de manera informal y tenías cara de buena persona.

Te paraste a su lado, junto al banco. Comenzaste a hablar con él. Te oí preguntarle quién le había pegado. El chico se incorporó y dejó de estar tumbado. No te contestaba, no sé si porque no hablaba nuestro idioma o porque estaba aún bajo los efectos del cartón de vino que reposaba a sus pies. O simplemente le extrañó tanto que alguien se preocupase por él, que no supo reaccionar y no le salieron las palabras.
No sé su edad. Estaba de espaldas a mi ventanilla.

Cuando le preguntaste quién le había hecho esa herida en el rostro y no te contestó, extendiste tu mano y le tocaste la cara. Me pareció un gesto tan tierno que me entraron ganas de llorar. Le comentaste que el centro de salud estaba a unos cuantos metros, que podía ir a que le curaran la herida.

Un par de veces me miraste. Porque yo asistía atónita al maravilloso ejemplo de humanidad que se desarrollaba ante mis ojos. Y no lo disimulaba. Miraba con ojos curiosos y llenos de sorpresa.

Hasta me fastidió que el semáforo se pusiera en verde. Lo último que vi fue cómo metías la mano en el bolsillo de tu pantalón buscando algo que darle.

No nos desesperemos. Aún hay mucha gente buena en el mundo, pero... siendo sinceros... ¿cuántos de nosotros se para ante un banco para preguntarle a un indigente con la cara sanguinolenta quién le ha pegado y si necesita ayuda?

Estoy segura de que el gesto de escucharle y preocuparse por él, fue la mejor medicina para el chico del banco.

Hay motivos para la esperanza.

PD: Mi amigo, el de este semáforo está trabajando desde finales de agosto. El día de Julio que me lo contó, lloramos los dos. No me bajé del coche y le di un abrazo porque me dio vergüenza y supuse que pensaría que estoy loca. Pero nos dimos un gran apretón de manos.

Claro que hay motivos para la esperanza.



lunes, 10 de septiembre de 2012

Traumas de la maternidad: El extraño caso de la niña que no lloraba en el cole

¿Y esto es todo?

¿Nada de dramas, lágrimas, "mami no te vayas" y abrazos a mi pierna?

Pues no, queridos. Criatura ha entrado, mochila encima, con una amplia sonrisa. Se ha despedido en la puerta, se ha sentado a jugar con su primo y otro niño y ni siquiera se ha dado la vuelta a ver si seguíamos allí.

Ha sido un primer día fácil. Se ha levantado contenta y con muchas ganas de conocer su nuevo cole. Y ni los gritos desconsolados de su pequeña compañera de clase han conseguido contagiarla. Reconozco que he tenido toda la mañana un nudo en la garganta terrible. Ni siquiera he podido dormir bien.

Pero verla así, tan mayor, tan autónoma y tan feliz comenzando etapas me deja un sabor agridulce. Por un lado, la sensación de que algo hemos hecho bien para que ella sea tan segura, tan risueña y tan adaptable. Por otro lado, la nostalgia de no verla ya pequeñita y necesitada de sus papis. Ya sí que no es un bebé nunca más.

Bienvenidos al primer día de cole.

                                                                              Genial la viñeta de Irreverendos

viernes, 7 de septiembre de 2012

Políticamente incorrecta: ¡Al Paredón!


Leo con perplejidad el extraño caso de la concejala que, ilusa ella, se graba un vídeo en actitud íntima y cariñosa, lo envía a no se sabe muy bien quién, se publica en las redes sociales, y se arma la de San Quintín.


Se monta el pleno en el Ayuntamiento, y la gente (que no debe tener nada mejor que hacer, porque a mí desde luego, no se me ocurre “pasar el tiempo” ocupada en gritar insultos a una señora por esa nimiedad) se le echa encima llamándole de todo menos bonita.

Qué actitud tan madura… Qué bien se nos da a todos criticar y linchar a los demás. Qué sociedad tan solidaria. Qué humanidad tan asquerosa.

Se le pide que dimita, pero nadie explica muy bien las razones:

¿Porque se masturba?
¿Porque es una mujer?
¿Porque se grabó en un vídeo en una actitud, digamos, poco “decorosa”?
¿Porque, a lo peor, el destinatario no era su marido?
¿Porque todos somos tan buenos, santos y perfectos que nunca hemos cometido ningún error?

Ya lo dijo Jesucristo, hace muchos años...Quien esté libre de culpa, que tire la primera piedra.

Reconozcamos que la pobre señora, muy lista no ha demostrado ser. Pero lo que cada uno haga con su tiempo libre y con su cuerpo, es cosa suya. Mientras no se dedique a fundirse el dinero de todos en actividades ilegales, por mí como si se dedica al sado. No creo que eso defina que es mejor o peor persona, o que se preocupa más o menos por sus conciudadanos.

Es como si a algún cargo público se le graba haciendo top-less o nudismo en la playa.
O como si alguien publica los mails de tonteo que en mi juventud pude mandar a mis exnovios.

Espero con ansia, que la Justicia se ocupe del “fines” que haya cometido el delito de difundir el vídeo, y que le metan un buen puro.
Porque esa señora tiene familia. Y no me quiero imaginar la vergüenza, el bochorno y los días tan negros que estarán pasando todos ellos.

Por favor, preocupémonos de las cosas realmente importantes. De los políticos que nos roban a todos. De los cargos puestos a dedo (no, no iba con doble sentido). Y dejemos estas chorradas a los programas basura.

Y por si las moscas… no se os ocurra grabaros en este tipo de actitudes… que nunca se sabe lo que puede hacer un amante despechado. O un hacker cabrón.

jueves, 6 de septiembre de 2012

Elemento tocafolicular de la semana: Cuánto cuesta la vuelta al cole

Ya está aquí. Llevo 4 años pensando en cómo sería el cole donde mi hija pasaría toda su infancia y juventud (tenía claro que quería un cole definitivo, desde los 3 a los 18 años).
Y ya ha llegado el momento.

Tras muchas inquietudes al respecto, en Junio nos informaron del colegio que admitía a la rubia y desde entonces han sido muchos los preparativos.

En julio encargamos los uniformes, que sólo se venden en un sitio, por lo que no hay opción a la picaresca, ni a buscar el lugar más barato donde adquirirlo.

El importe, con un 15% de descuento, me ha parecido escandaloso. Espero, al menos, que la calidad de los tejidos aguante todo el curso.

Los libros que hemos tenido que encargar, y que aún no tenemos, también suponen una cifra considerable en el gasto familiar del mes de septiembre.
Como además son de "usar y tirar", no se nos permite recurrir a mercadillos de segunda mano para adquirirlos. Que digo yo que las pegatinas y los dibujos deben estar hechos en papel de seda... pero de seda de la misma China, porque si no, no se explica el precio.



Las cuotas, al ser un cole subvencionado, son "módicas", pero no dejan de sumar al cabo de cada mes.

En total, tenemos:

- Uniforme (2 chándal, 2 babys, 2 polos y un pantalón de verano): 150 eur.
- Libros (11 libros, la mayoría de fichas, pegatinas y diversión variada): 150 eur.
- Material escolar para todo el curso (plastidecor, pintura de dedos, etc): 50 eur
- Cuota mensual (sin ruta ni comedor): 75 eur/mes
- Coste trimestral del cole en concepto de NoMeAcuerdoBienLlameseImpuestoRevolucionario: 30 eur/trimestre.
- Gastos "opcionales": Ruta escolar: 120 eur y Comedor: 130 eur: 250 eur/mes

TOTAL:

- Inicio del curso: 350 eur
- Mensualidades con comedor y material escolar prorrateado: 215 eur/mes
- Mensualidades con ruta (en principio nosotros no usaremos la ruta porque podemos apañárnosla gracias a nuestros horarios): 335 eur/mes

De momento este año no tenemos que comprar cuadernos, carpetas, bolis ("¿se sigue usando esto, o ya lo hacen todo con un portátil?", preguntó con angustia la madreymás desactualizada), ni tampoco vamos a hacer uso de actividades extraescolares.

Pero esta sencilla cuenta de la vieja, me ha servido para darme cuenta de que las familias numerosas, hoy más que nunca, son un ejemplo de valentía, arrojo y grandes dosis de pericia financiera y ahorro económico.

Ojo, no me quejo, el cole concertado lo hemos elegido nosotros (también sabiendo que los coles públicos del barrio no nos los iban a dar) y además somos de los pocos que pueden pagarlo. Ambos tenemos trabajo y hace mucho que dejamos de ser mileuristas. No protesto porque sé que estamos en una situación muy privilegiada, sobre todo comparados con los millones de personas que se las ven y se las desean para llegar a fin de mes.

¿Y vosotros... cuánto dinero habéis invertido en la vuelta al cole?
¿En los coles públicos es cierto lo de gratis total? Imagino que el comedor y los libros hay que pagarlos igual, ¿no?

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Duda de la semana: ¿juntos o no?

Dentro de pocos días, Criatura empieza una nueva andadura en su vida: el cole de mayores.

Está emocionada, contenta y ansiosa porque el cole comience. Mi teoría es que esa emoción le pasará factura el mismo día en que se vea, sola y perdida, en un cole grande, donde no conoce a nadie... (pero yo soy de tendencia melodramática y de ponerme siempre en lo peor. The Drama Queen, vamos.)

Bueno, siendo sinceros, a alguien sí que conoce, y creo que tiene mucho que ver con las ganas que la rubia le pone a su nueva etapa: va a ir al mismo cole que su primo del alma. Su primo, un mes más pequeño que ella, que también ha sido admitido en el mismo colegio, gracias a Dios.



Hoy tenemos la segunda reunión para padres. Y nos dirán también en qué clase estará, cuál de los tres profesores le corresponde y si compartirá clase con su primo.

No comparten el primer apellido, por lo que si el criterio es el alfabético, es casi seguro que irán a clases distintas.

Y yo, que además de la reina del drama soy Doña Controladora, me pregunto si es bueno o no que dos niños que no son hermanos (pero casi casi como si lo fueran) vayan a la misma clase.

Sé que la tendencia con los mellizos es separarlos en el cole, pero no sé si ese mismo criterio lo usarán con "mis" rubios.

Creo que el hecho de compartir clase puede influir en que se aíslen y se relacionen peor con los otros niños, así como  hacer surgir algún problema de competitividad entre ellos.
Pero por otra parte, para los dos sería genial adaptarse al nuevo cole con el apoyo y la complicidad de saberse acompañados.

Como no soy experta en la materia y además me he dado cuenta de que intentar controlarlo todo no sirve para nada, he decidido que ocurra lo que ocurra, no voy a decir nada. Voy a dejar que todo fluya... y que sea lo que tenga que ser.

¿Qué opináis sobre mi duda? ¿Es bueno o no que niños de la misma familia vayan a la misma clase? ¿Cuál es vuestra experiencia al respecto?

sábado, 1 de septiembre de 2012

Políticamente incorrecta: cómo convertirse en madre de familia numerosa en un plis plas

Sí, sí, como lo leéis: este verano me he convertido en madre de muchos niños.

Y sin pasar por costosos tratamientos.

Sólo se necesita estar dispuesto a jugar y sobre todo, a escuchar, a unos cuantos niños que no estén acostumbrados a ello.

Nos quejamos de lo complicados que son a veces los niños, pero hay una máxima universal que funciona con TODOS ellos: prestarles atención.

Puede resultar prepotente por mi parte decirlo, pero creo que soy buena madre.




Cuando mi amiga S vino este verano a la piscina de mi casa, alucinó al ver que no sólo pasábamos la tarde con mi hija, sino con un montón de niños más. Nosotras bajamos con una niña, y al cabo de 5 minutos, estábamos con 5. Sí, 5. Y eso que yo ya la había advertido. Porque me pasa todos los días. Y no sólo en mi casa, sino en la playa, en el parque, en el pueblo... allá donde voy.

Esto tiene una fácil explicación. Los niños de la edad de mi hija (y lo he comprobado hasta unos 7-9 años) están deseando jugar con sus papás. Y si sus papás no están por la labor, con los papás de los demás.

A un niño sólo hay que prestarle atención, jugar con él y sobre todo, escucharle.
Es curioso, en cuanto empiezas a preguntar a un niño te cuenta toda su vida. Y en seguida ves si está acostumbrado a hablar de sus cosas o no.

En mi "investigación", este verano, he comprobado que existen, al menos, dos tipos de padres cuyos hijos prefieren jugar conmigo antes que con sus progenitores:

1. Los que pasan directamente de sus hijos y se bajan a la piscina a tomar el sol sin hacer ni puñetero caso de sus hijos: suelen ser la amplia mayoría.

Normalmente, están muy ocupados estrechando sus lazos sociales con los vecinos, o simplemente, tomando el sol o leyendo un libro. Si puede ser de espaldas a la piscina, mejor.

Sueles entrar en contacto con sus hijos porque:

a) Te ven u oyen jugando o cantando con Criatura
b) Molestan a Criatura mientras sus padres ni ven lo que hacen y tienes que meterte en el juego para que no maten a tu hija de un golpe.
c) Están a punto de caerse a la piscina sin manguitos mientras sus padres hablan de su súper cochazo con el vecino del apartamento de al lado.

Suele ocurrir también que, cuando los padres se percatan de que el niño juega contigo o llevas ya un buen rato ocupándote de él, riñen al niño por molestarte, le exigen que te deje en paz o incluso le castigan. Todo menos ponerse a jugar con él o cambiar de actitud. Que te dan ganas de levantarte, poner los brazos en jarras y gritarle:

¡A LO MEJOR, SI LEVANTASES TU JODIDO CULO DE LA TOALLA Y PRESTASES ATENCIÓN A TUS HIJOS, ELLOS NO NECESITABAN JUGAR CONMIGO, PEDAZO GARRULO!

2. Los padres que están pendientes de sus hijos, se preocupan de ellos, pero son unos auténticos padres-coñazo.

Bajan con sus hijos, están pendientes de ellos y de que no molesten a los otros niños, pero o bien no juegan casi con los críos, o son tan poco graciosos que los niños se aburren con ellos y prefieren explorar qué tipo de juegos practican los otros padres.

Que también me dan ganas de decirles:

¡A VER SI NOS ESPABILAMOS UN POQUITO, QUITA ESA CARA DE MUERMO, SONRÍE Y MUÉVETE, QUE DESDE LA TOALLA COMIENDO PATATAS FRITAS ES DIFÍCIL JUGAR AL PILLA-PILLA!

Y es que los niños necesitan una dosis extra de teatro... hay que magnificarlo todo, exagerarlo todo, poner caras de asombro, de miedo, de felicidad... ser la mejor actriz del mundo...
Si eres soso o sosa... ¡actúa! ¡Ellos necesitan esa parte de teatro para entender realmente cómo funciona este mundo!

Coño, que son tus hijos... ¿es que no merece la pena verles la cara de felicidad que se les pone?

Es verdad que yo sólo soy madre de una, no de dos, ni de tres, ni de cinco... que a lo mejor si lo fuera, no tendría tiempo para tanta tontería, tanta actuación y tanto juego... pero... este verano, sinceramente, he acabado totalmente decepcionada con los padres y madres que me rodeaban el 90% del tiempo.

Y eso, sinceramente, me lleva siempre a la misma conclusión:

¿Son los niños como son, por culpa suya? ¿O por culpa de sus padres?

A lo mejor, en el fondo, Padre y yo sí que tenemos algo que ver en que Criatura sea una niña feliz, risueña y fácil de llevar...

Y vosotros... ¿soléis acabar también rodeados de niños en la piscina, el parque, la playa?