Este genial dibujo, con el que me siento muy identificada, es obra del genial ilustrador y artista Jordi Labanda.

jueves, 30 de agosto de 2012

F O R E V E R

Quiero vivir eternamente de vacaciones.

Tener una pequeña casa junto al mar.

Despertarme con la brisa y las gaviotas.

Asistir, junto a ella, por primera vez, a un cine de verano y ver la emoción dibujada en su rostro.

Acompañar las comidas con tinto de verano (con limón, ¿eh?)

Extender a diario crema en ese pequeño cuerpecillo, mientras te pide, con voz melosa, un "masajito".

Leer un libro por día.

Tener como máximo estrés diario la conducción de cacharritos en la feria infantil.

No comer nunca pan crujiente a causa de la humedad.

Tener a mi disposición un mar de agua cálida y una piscina a 28 grados donde no da ninguna pereza hacer miles de largos.

Representar cada día un nuevo papel, hoy de bruja maléfica, mañana de tiburón, pasado quién sabe.

Disfrutar de una extensa carta de gin-tonics.

Asistir, atónita, a su primer chapuzón sin manguitos (y como si llevara toda la vida nadando sola, oiga).

Cazar medusas con cubos infantiles.

Descubrir playas salvajes a 10 minutos de nuestra casa, con arena extrafina y aguas cristalinas.



Eso sí... tendría, sí o sí, ¡conexión a Internet!

Las vacaciones, queridos, han terminado... al menos para mí.

viernes, 3 de agosto de 2012

Por fin...

... Ha llegado el día en que comienzan mis vacaciones.

Cierro un par de temas en la oficina y me marcho unas semanas. Hace tiempo que no tenía por delante tantos días seguidos.

No actualizaré estos días. Marcho a lugares donde no hay conexión. No me llevo ni el ordenador.

Quiero hartarme a comer. A beber gin tonics. A fumar (a escondidas de Criatura, que una es mala madre, pero no tanto). A leer. A hacer castillos de arena y cocinitas en la playa. A pasear por el pueblo de mi infancia primero, y por la playa de mi madurez, después. A olvidarme del trabajo y del pesimismo generalizado.

No pega nada de nada con el tema que nos ocupa hoy, pero llevo unos cuantos días enganchada a esta canción. De nuevo.

Disfrutadla.



jueves, 2 de agosto de 2012

Elemento esperanzador de la semana: La buena gente

En medio de este pesimismo abrumador.
A pesar de la que está cayendo.
Cuando parece que no hay nadie dispuesto a dar algo por los demás renunciando a sí mismo.
Porque aún queda gente generosa y buena en el mundo.
Y porque tengo la enorme suerte de que ella sea una buena amiga.

Por todo eso, hoy quiero deshacer el maleficio de negatividad que nos envuelve.

Y decir, bien alto, que mi amiga Isabelita la Griega (si es que ése es su verdadero nombre...) se marcha el domingo a Etiopía, donde dedicará sus vacaciones a ayudar a gente con problemas. Con problemas de verdad, quiero decir.



Dedicar sus vacaciones, después del año duro (bueno, duro no, bien jodido, llamemos a las cosas por su nombre) que ha tenido ella en lo personal, a compartir su tiempo con desfavorecidos, es para ponerle un monumento.

Yo... no me quiero escudar en que soy madre y todas esas cosas, porque cuando no lo fui, nunca hice nada tan heroico. Y porque, ahora mismo, si no lo fuera, no creo que fuera tan generosa y renunciase a mis vacaciones para ayudar a otras personas e irme a un país tan lejano a darlo todo. Sinceramente os lo digo. Me parece un acto increíble.

Así que... querida... eres la bomba.

Pásalo bien, disfruta, contagia tu alegría y tu optimismo a todos los que te encuentres por el camino.

Y por favor... cuídate mucho. Y vale que estés ahora muy hippy y muy zen, pero no hagas tonterías.

PD: Quiero pensar que tengo algo que ver en esto, aunque sólo sea por haberte presentado el año pasado a mi prima, que también dedicó sus vacaciones el año pasado a la misma tarea. Sí, vale, no es que sea mucho, pero... me ayuda a tranquilizar mi conciencia...

Y vosotros... ¿estaríais dispuestos a dedicar todo vuestro tiempo libre en verano a algo así? ¿Quizás lo habéis hecho ya?

miércoles, 1 de agosto de 2012

Cosas de la maternidad que intuyo que no voy a poder soportar: la niña quema etapas

Ayer fue el último día de Criatura en la guarde.

El último día de su vida en la guarde... qué depresión.

La mandamos por la mañana con chuches para todos, y con un regalito estupendo para sus profes (no, no, lamentablemente no soy una madre apañadísima y crafty tipo Baballa o MiGremlimNoMeCome, así que yo compro los regalos en el Corte Inglés y los cucuruchos de chuches que ya vienen preparados, tipo Migueláñez).



Lo pasó genial, se despidió de todos sus compis y cuando fui a buscarla, no pude reprimir las lágrimas y hacer el numerito delante de su profe...

Jo, es que me da mucha pena... mi niña se hace mayor... crece tan rápido... el año que viene ya irá a cole de mayores, dentro de nada empezará con los deberes, tonteará con chicos, fumará, se irá de botellón, se fumará su primer porro, se tomará la píldora, suspenderá, se volverá hippy...

PARAAAAAAAAAAAAAAAA, PARAAAAAAAAAAAAAAAAAAA

Lo sé, lo sé, cuando empiezo no puedo parar, me entra el flus, empiezo a pensar, me descontrolo, y ¡plas! Despierto del ensimismamiento cuando me la imagino como madre adolescente, liada con algún pintas que apenas diga "psss, eh, tú, vieja" mientras le da una calada a un porro, y me da de todo.

A lo que iba, que me disperso...

Sé que es bueno que crezcan, sé que es ley de vida, que comienzan a quemar etapas y que mi hija no es de mi propiedad, que tiene vida propia y que no puedo vivirla por ella, pero... me da pena.

Pienso además que a lo mejor no tengo la opción de volver a repetir la experiencia de llevar a otro hijo a la guarde, de ver cómo quema sus etapas, y me da mucha más pena...

No me hagáis caso, estoy en esos días...

¿Os pasa a vosotros? ¿Sois melodramáticos como yo?