Este genial dibujo, con el que me siento muy identificada, es obra del genial ilustrador y artista Jordi Labanda.

jueves, 29 de diciembre de 2011

Are you happy?

¿Eres feliz?
Cuando miras atrás en el tiempo y analizas dónde estás, con quién, haciendo qué... y te preguntas eso... ¿cuál es tu respuesta?
¿Qué cosas te hacen feliz?
¿Eres quien creías que acabarías siendo?
¿Estás contento con tu vida?

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Un descuido, una imprudencia, una irresponsabilidad...y la que se puede liar.



Este post NO es una inocentada... más me gustaría a mí.

Si alguien pasó ayer, a las 2 y media de la tarde por Puerta de Toledo, en Madrid, y vio:
- dos coches de policía,
- una ambulancia del Samur,
- un coche azul destrozado,
- una señora de mediana edad con cara desencajada
- y una madre histérica llorando
... es posible que me pueda reconocer y haya perdido el anonimato que pretendo con este blog.
Para más señas, le diré que yo era la madre histérica llorando.

Ayer tuve un accidente de coche. Y lo peor es que Criatura iba conmigo.

Para comenzar diré que todos estamos bien, nosotras dos y las otras dos personas involucradas en el accidente. Eso es lo más importante, pero el susto... el susto no me lo quita nadie.

¿Alguna vez os habéis saltado un semáforo? Venga, no pasa nada, no soy policía... no se lo voy a decir a nadie. Alguna vez yo también lo he hecho... Uno lo ve en ámbar, tiene prisa, acelera, total, no pasa nada...
PUES SÍ PASA, ¡JODER!

Ayer, una señora de unos 65 años, perdida y desorientada por el centro de una ciudad que no era la suya, se saltó un semáforo.
3 coches que iban en fila, circulando bien, y cuyo semáforo se acababa de poner en verde, tuvieron que evitarla. El primero la medio vio y se desvió, pudiendo esquivarla.
El segundo frenó en seco para no comerse al primero. El tercero (la madre histérica llorosa, o sea yo) no pudo esquivar al segundo y se lo comió.

Resultado: el segundo coche se arrugó cual acordeón y despositó su luna trasera enterita sobre mi capó.

La policía que en ese momento estaba allí controlando el tráfico, detuvo el coche de la señora, que ni siquiera se había enterado de la que había armado y vino enseguida a ver si todos estábamos bien.

Criatura se quejó de que le dolía la zona de la clavícula, así que la policía decidió llamar al Samur.

Esta fue la secuencia de acontecimientos.

Vehículo A se salta el semáforo, la poli le para y SeñoraArrepentida (Señora A) viene volando a ver si nos ha pasado algo. La pobre mujer se echa a llorar cuando ve cómo ha quedado el coche B, y ya casi se desmaya al ver que en el coche C viaja una niña.

Vehículo B frena en seco, lo empotro por detrás y como a cámara lenta, observo que se arruga y que la luna trasera se rompe ENTERA en pequeños trocitos que caen, como si fuera lluvia, sobre mi capó. El tío B en seguida se baja del coche y viene directo hacia nosotras. Lo primero que me pregunta es si estamos bien y me cuenta que alguien se ha saltado el semáforo (yo ni sabía la causa del frenazo).

Vehículo C, da el golpe. Se queda en shock, mira hacia atrás, pregunta a Criatura si está bien, Criatura dice "qué ha pasado, mami?", se queja de la clavícula y MadreYMás se bloquea del todo.

No tengo capacidad de reacción, queridos. Me bloqueo, me pongo a llorar y no soy capaz de hacer nada.
La policía y el pobre tipo B me ordenan que me quede dentro del coche y me dicen que ellos rellenarán la documentación.
Tardé unos diez minutos en poder llamar a Padre. No conseguía parar el temblor de mis manos y el puñetero móvil táctil se me bloqueaba...

Ni siquiera pienso en llamar a la ambulancia. Mi hija se queja del cuello y ni siquiera pienso en la ambulancia. Menos mal que la policía me dice que baje a la niña, la miran el cuello, la obligan a que siga el dedo con la vista y me dicen que es mejor que llamemos al Samur para que la echen un vistazo.

Llega la ambulancia, el número de curiosos se multiplica, fue un golpe tonto (yo debía ir a 20 km/h como mucho, mi semáforo se acababa de poner en verde), pero muy espectacular.

Subimos a la ambulancia... parece que no tiene nada, salvo el roce del cinturón de la sillita, pero quieren llevarla al hospital para que le hagan una placa. Me dan la opción de que la lleve yo después (y la elijo).

Llega Padre. Gracias a Dios. Está tan nervioso o más que yo, pero con más capacidad de reacción.

La señora A se acerca unas 30 veces a pedirme perdón. Me ofrece su teléfono, me dice que ella es siempre súper responsable (y la creo, no tiene pinta de ser una kamikaze)...
El tío B acababa de pasar la ITV esa misma mañana y se iba de vacaciones. Intuyo que su coche, con unos cuantos años ya, acaba de pasar a mejor vida. No creo que a la compañía le compense arreglárselo. Intenta tranquilizarnos tanto a la Señora A, como a mí.
Y yo... termino con una multa porque se me ha pasado completamente pasar mi primera ITV al coche, así que... encima del susto, me voy con una denuncia de la poli... sieggque... Es lo de menos, es sólo dinero, pero me provocó una risa histérica... de esa que da mucho miedito.

Aún así... tuvimos mucha suerte. Todo el mundo fue muy civilizado y amable. La policía encantadora. Las dos chicas del Samur súper cariñosas y atentas con Criatura. Vamos, que me daban ganas de organizar otra quedada (esta vez sin coches) e irnos todos de cañas...

Después de dos horas allí, nos fuimos al hospital, donde le hicieron una placa a Criatura y nos confirmaron que todo estaba OK. Gracias a Dios.

Ahora sólo me queda deciros, muy en serio:

- Saltarse un semáforo puede organizar un accidente MUY grave. Por favor, seamos prudentes.
- Cada vez tengo más claro que me bloqueo en situaciones peligrosas... ¿alguien tiene alguna idea para mejorar esto?
- Esta noche he conseguido dormir genial. Me debatí entre una tila o un copazo en la cena, por aquello de templar ánimos... y es que el sabor de la tila no me gusta nada...
- Sí, el tío B y el poli que me multó estaban muy buenos... (si no lo digo... reviento)

martes, 20 de diciembre de 2011

Cómo conocí a (vuestro) Padre



Lo prometido es deuda, y si, además, sirve para desviar la atención sobre el hecho de que NO correré la SanSilvestreQuiénNaricesMeHizoProponermeComoPropósitoDeAñoNuevoCorrerSemejanteMaratón, ¡bienvenido sea!

Hace un par de meses fuimos de boda y teníamos al lado al típico primo lejano al que no vemos demasiado. Es un chaval jovencito que hacía de la boda el acto de presentación de su novia. Para romper el hielo durante la cena, les pregunté cómo se habían conocido y ella me lanzó un ”Cosas de la vida” como respuesta. Anonadada ante semejante respuesta (ya me imaginaba yo citas por Internet, matrimonio concertado o lindezas similares) se me hinchó a tope mi vena periodística (cotilla, que diría Padre) y seguí indagando. Resulta que la adorable parejita se había conocido en un bar, y a la chica le parecía muy “vulgar” contar esa historia.

Padre y yo nos miramos y nos empezamos a descojonar, claro. Pensando en cómo nos habíamos conocido nosotros… y como la chica era demasiado remilgada, allá que le espeté yo, que soy más burra que un arado… “pues nosotros nos conocimos porque yo me enrollaba con su mejor amigo”. Y ahí se acabó la conversación, claro.

Y sí, estimados… así conocí a Padre. Su mejor amigo (de entonces, y de ahora) era mi rollito universitario. Nada serio, no penséis mal. Sólo nos liábamos cuando acabábamos los exámenes y ese tipo de celebraciones festivas…. Que el estrés universitario es muy malo… y hay que descargar presión, que luego salen úlceras.

Así que, en una de esas ocasiones, que su amigo y yo celebrábamos a base de copas y achuchones un septiembre finiquitao, me suelta mi rollito: Oye, que esta noche viene un amigo. Y yo… ¡pues vale, que venga! Y vino. Y nos lo pasamos estupendamente los 3. Eso sí, al pobre Padre le tocó hacer de chófer y llevarme a casa, mientras yo apuraba besos y arrumacos con su amigo en el asiento de atrás. Patético, lo sé.

Y seguimos viéndonos de vez en cuando… como amigos. Hasta que un día, quedamos solos para ir al teatro. Al final no fuimos y terminamos tomando cañas y otras cosas en casa de nuestro amigo común. Y de ahí a otro bar. Y claro… tanto alcohol… tantas risas… qué chico más majo… parece que me mira… uy, si no está mal… ¿me está rozando con la pierna?...esta ronda la pagamos nosotros… y terminamos dándonos el filetazo en la barra del bar. Y es que yo, cuando me pongo, me pongo… y si me pongo… ¡lo doy todo!

La situación era rara… no voy a negarlo. Pero todo se solucionó bien. Nuestro amigo común sigue siéndolo, de hecho es el padrino de Criatura. Nunca fuimos más que amigos, lo que suavizó la situación mucho… y Padre apostó todo por esta relación.

Así que 14 años más tarde… aquí seguimos. Juntos y a veces revueltos (Padre y yo, no penséis mal), con una Criatura adorable y un padrino estupendo.

¿Y vosotros? ¿Cómo os conocisteis? ¿Os liasteis con el amigo de vuestro novio? ¿Con el hermano de vuestra mejor amiga? O mejor aún… ¿Con el padre de vuestra mejor amiga? O incluso empeorándolo todo… ¿con el amigo de vuestro padre?

Descansemos un poco de tanto post navideño y contadme… ¿cómo conocisteis a vuestra pareja?

EDITO para contar que, el primer día que nos conocimos:

- A él le espantó mi vestido hippie combinado con sandalias de dedo (qué esperaba, estábamos en Malasaña y yo me mimetizaba con el ambiente alternativo del barrio). Aún así le gustó mi culo y los dos amigos se daban codazos mirándomelo... (qué básicos son los hombres).

- A mí me horrorizó ("morrorizó", que diría la Jilton) su peinado, con el flequillo un poco indómito hacia un lado (no en plan Borja, sino en plan pelo rebelde con corte inadecuado). Al lunes siguiente, en la facultad, intenté colocárselo a mi mejor amiga, con escaso éxito... y menos mal.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Manual de supervivencia: La Rodríguez


Cuando Padre me anunció su viaje de una semana fuera de España, todo plan me parecía poco...

Acostar a la niña y ponerme al día (aunque fuera vía teléfono) con mis amigas de fuera de Madrid, ver algún capítulo de series que me hubiera perdido, montar los Christmas navideños, comentar en todos los blogs que sigo... aprovechar que iba a estar sola para hacer esas cosas que normalmente vas dejando por no alterar el ritmo familiar...
Sólo me faltaba incluir medidas económicas para superar la crisis y una ley que impidiera la creación y difusión de Realities en la TV para completar una semana que me prometía de lo más productiva.

¿Y bien? os preguntaréis... Pues NADA. No he hecho NADA, salvo maldecir el tiempo invernal que nos impedía bajar al parque.
Me he acostado todas las noches 15 minutos más tarde de que Criatura lo hiciera, agotada y con la sensación de no dar más de sí.

La productividad de mi semana se asemeja a mi preparación de la San Silvestre: inexistente (abstenerse lectoras capullas de mencionar en comentarios el tema tabú de las maratones).

Cuánto he echado de menos ese ratito de relax mientras Padre la baña o la da la cena... Ese ratito que aprovecho para navegar por blogs, o desmaquillarme, o leer una revista.

Hemos buscado planes para todas las tardes, con niños terroristas, con niños buenos, en nuestra casa, en casa de amigos, hasta en centros comerciales... Sí, lo confieso, soy una de esas madres que, a veces, cuando hace mucho frío, se acerca a algún centro comercial para que la niña se desfogue y se relacione con otros niños...

Y me quito el sombrero cuando pienso en esas madres y padres que crian a sus hijos en solitario, de forma elegida o impuesta. Día tras día. Y muchos de ellos no crían solamente a uno, sino a dos o incluso tres hijos. Y no cuentan con ayuda doméstica, por lo que, además de ocuparse de ellos se dedican también a las tareas del hogar. Siempre solos, sin nadie que les releve, que les ofrezca un rato sólo para ellos...

No me ha resultado frustrante ni horrible el hacerlo todo sola con Criatura, simplemente he terminado agotada. Un agotamiento físico, no mental, que me hacía empezar a bostezar a las 7 de la tarde.

No es la primera vez que nos toca pasar solas una semana, pero sí es la primera vez que coincide con este frío que impide hacer vida en la calle. En verano pasamos 3 semanas solas, pero el parque y la piscina ofrecen un espacio genial para pasar la tarde jugando y corriendo con niños. Y fue totalmente diferente.
Las tardes en invierno se hacen eternas... así que a estas horas, y a sólo una semana de la Nochebuena, aún no tengo ni Christmas navideño, ni disfraz para la función de la guarde, ni me he puesto al día de los últimos capítulos de Madrileños por el Mundo...

Y tú...¿eres madre o padre en solitario? ¿Cómo lo haces? ¿Soy una floja? ¿Me cuentas las principales pautas de comportamiento para sobrevivir a una semana de Rodríguez?

viernes, 9 de diciembre de 2011

Listas imposibles: los villancicos más absurdos de esta Navidad



Este año, Criatura está dándolo todo con la Navidad. Nos pasamos el día entero escuchando una y otra vez un disco de villancicos en español que tuve la genial idea de comprarle.

Ella, como supongo que todos los niños, no se cansa de oírlos. Se acaba el CD y vuelve a ponerlo otra vez… y otra… y otra… y así hasta 10 veces seguidas, hasta que mi paciencia se desborda y desenchufo el aparato infernal. En el coche… también nos toca escucharlo… tengo ya una sobredosis interesante...

Algo que no me gusta de la Navidad son los villancicos en castellano. Joder, no me digáis que los angloparlantes no lo tienen mucho más fácil… ¿no queda mucho mejor el Jingle Bells que "la" MariMorena?
Hasta ahora en casa se ponían siempre villancicos americanos cantados por Frank Sinatra, o por Tony Benett… y es que con una banda sonora así, una se traslada a la Quinta Avenida, con nieve de 5 cm y paseando con bolsas de Macy’s, Victoria’s Secret y Tiffanys…
Pero claro, a Criatura lo que le va es el rollo patrio. Campanas de Belén es su favorito, como el de casi todos los niños que conozco. Pero en realidad le gustan todos los villancicos…

Es por ello que he podido profundizar en la letra de estas preciosas canciones tradicionales… Analicemos, pues:

· MariMorena: Dícese de una tal "La" Mari, probablemente de pelo moreno, que anda por las calles de cualquier barrio español, con chándal de tiro bajo y enseñando cachas (y tanga). Con ese nombre es imposible no imaginarla así… Ande, ande, ande, la MariMorena, ande, ande, ande, que es la Nochebuena. ¿Es “ande” de andar? ¿Y qué carajo significa la letra?

· Pero mira cómo beben los peces en el río… Pues muy bien. Y a mí, ¿qué? Que beban y vuelvan a beber me deja bastante indiferente… Y ahora van y me dicen que beben y beben y vuelven a beber... por ver a Dios nacer. Pero ¿quién se inventó esta letra tan chorra? ¿Qué tiene que ver que nazca Dios con que los peces beban agua?

· Campana sobre campana… y sobre campana una… y dos… y tres. Hasta tres llega nuestra versión del clásico. Sobre campana… ¿una? ¿Una… qué? Y ya cuando dicen dos, porque está naciendo Dios… no me extraña que Criatura se líe y diga que Dios no está naciendo, que quien nace es Jesús… como para explicarle ahora el misterio de la Santísima Trinidad que ni su madre entiende…

· Navidad, Navidad, dulce Navidad… lalalá, lalalalá, lalá lalá la laaaaaaa (una tapiporla a quien se sepa el resto del villancico).

· Arre borriquito, arre burro, arre…
A priori, es uno de los más inofensivos… pero una vez lo escuchas 30 veces (y sobre todo, completo), te das cuenta de que en un momento, el villancico tiene un giro peligroso. Atención a la siguiente estrofa:

En la puerta de mi casa

voy a poner un petardo,

"pa" reírme del que venga,

a pedir el aguinaldo.


Pues si voy a dar a todo,

el que pide en noche buena,

yo sí que voy a tener,

que pedir de puerta en puerta


Ostras… eso sí que es espíritu navideño, ¿eh? Qué preciosa enseñanza para nuestros hijos… fomentando el gamberrismo juvenil, animándoles a que pongan petardos, asusten a los vecinos y no den ni un duro a nadie. Lo dicho, encantador a la par que navideño total.


· Rin-rin. Hacia Belén va una burra, rin-rin… yo me remendaba, yo me remendé, yo me eché un remiendo, yo me lo quité…

Vamos a ver. Tú eres tonto, o te falta un puntito… ¿Te remendabas o no? Con lo que debe costar hacer un remiendo… pa ná. ¿Te lo pones o te lo quitas? Chico, aclárate…
Esta parte es incongruente, pero bueno… lo peor viene más adelante…

En el portal de Belén rin rin (momento remiendos) gitanillos han entrado, y al niño que está en la cuna rin rin (momento remiendos) los pañales le han robado.

Toma yaaaaaaaaaaaaaaaaaaa, momentazo xenófobo! ¿Acusando a los gitanos de robar? ¡Madre mía! ¡¡¡¡¡¡Otro momento navideño total!!!!!

· Ya viene la vieja… con el aguinaldo… le parece mucho, le viene quitando…

Los villancicos están llenos de personajes muy ratas, ¿eh? Vaya vaya con la vieja pelleja…escatimando con el aguinaldo, ¿no? Parece que los villancicos no fomentan precisamente la generosidad…

Pampanitos verdes, hojas de limón, la Virgen María, Madre del Señor.


Ajá. Lo que tú digas. ¿Qué has tomado antes de componer este villancico, alma de cántaro? ¿Un par de carajillos de anís? ¿Pampanitos verdes? Eso debía ser alguna seta alucinógena de la época… de ahí la ida de olla.

Ya vienen los Reyes… por los arenales… ya le traen al niño… muy ricos pañales…

Pues menos mal que traen pañales de repuesto, porque los que tenía María para cambiarle se los han robado ¡los gitanillos!

· Y mi top one de estupideces villanciqueras:

Sal mirandillo, arandandillo,
Sal mirandillo, arandandá,
Cabo de guardia alerta está.

¿Hay algún experto en filología hispánica entre mis lectores que pueda arrojarnos algo de luz ante este misterio?

Sal… ¿mirandillo? ¿Quiés es mirandillo? ¿Y por qué si es un nombre aparece en minúsculas en la letra del villancico?
¿Arandandillo? ¿Ein? ¿Qué narices significa esta palabra? En el diccionario de la RAE, desde luego, no aparece.
¿Arandandá? Supongo que es como arandandillo, pero transformado para que rime con “está”.
¿Hay un cabo que está de guardia? ¿Dónde? ¿En el Portal? ¿Ya había ejército con grados/rangos en esa época? ¿Y cabos a los que les tocaba currar en Nochebuena? ¡Menuda putada!

Decidme que no soy la única friki que se ha parado a analizar las letras...

¿Se me ha olvidado alguna?

domingo, 4 de diciembre de 2011

Una de anatomía...

Una mañana, mientras suenan villancicos en el equipo de música:

Criatura: Mami, quiero ver los dibujos.

MadreYMás: Vale, cariño, pero si ponemos los dibus, hay que quitar los villancicos.

Criatura: Pero... ¿por qué?

MadreYMás: Pues porque no puedes escuchar dos cosas a la vez, si está la música puesta no puedes escuchar los dibujos... y al revés.

Criatura: Pero, ¿por qué no se pueden oir dos cosas?

MadreYMás: Pues porque sólo se puede escuchar una cosa....

Criatura: Pero ¡yo tengo DOS oídos!


MadreYMás se retira de la escena sin saber ni qué decir y mondándose de la risa...