
Indignada, así es como me sentí ayer al escuchar la opinión de algunos tertulianos en un programa de radio del que antes de nacer Criatura era fiel seguidora. Trataban el tema de la infertilidad, y lo harán de nuevo, de una forma un poco más profunda, en un par de semanas.
Como buena friki que soy, ya me he encargado de mandarles un mail largo y contundente con mis opiniones al respecto.
El caso es que escuchar esta tertulia me cabreó por algunas cosas y me hizo plantearme, qué tipo de cosas me tocan las narices (o los folículos). Éstas son algunas de ellas. Y no están necesariamente relacionadas con el tema de la infertilidad, sino que son cosas que me tocan las narices, me molestan o me joden... así, en general...
Así que... por 25 pts cada una... cosas que me tocan las narices. Un, dos, tres, responda otra vez:
1. Que alguien que no tiene ni puta idea de lo que significa ser infértil, quiera darnos consejos a las que lo somos.
2. La atención al cliente tan desastrosa que tenemos en este país y que cada vez que salgo fuera de España, noto tanto a la vuelta.
3. Que la gente cometa faltas de ortografía tipo "haber si vienes", "estaba apollada en la puerta", "fui ha comprar"... y que encima esa gente tenga un blog. Amos a ver, alma de cántaro, la forma de expresión de un blog es el lenguaje escrito. Si no sabes escribir, búscate otra forma de contarnos tu vida!
No sé, es como si yo tuviera un blog de manualidades, yo que no sé ni hacer un perro con plastilina... qué digo un perro! Ni un panecillo... Vamos, que si me descuido no sé ni aplastar la plastilina. Pos... no puedo tener un blog de ese tipo. Ya me gustaría a mí, pero es que la creatividad no me venía de serie. Es un extra que mis padres no contrataron en el concesionario de bebés.
4. La falsedad. Igual yo peco de ser demasiado vehemente y de decir siempre lo que pienso. Pero a mí... me ves venir, soy transparente. A 3 km ya sabes si hoy tengo un día bueno, malo o regular. Sin embargo, los que son más peligrosos son aquellos que con sus formas políticamente correctas y haciendo gala de una educación exquisita y refinada te meten el rejón por detrás.
5. La poca personalidad. Seguro que todos conocéis a alguien que copie todos y cada uno de vuestros comportamientos. Uf, no puedo con ese tipo de cosas. Me recuerda a cuando teníamos 15 años y estábamos en el instituto.
No hablo de ver una falda genial a tu compi de oficina y comprártela al día siguiente (en mi oficina hubo un año que toooooodas terminamos teniendo una falda básica de Zara porque se la vimos a Jelen Flower, que es una compi-amiga muy estilosa y a la que todas intentamos copiar, sin mucho éxito...). No, me refiero a cosas más íntimas o más rebuscadas.
6. Que alguien se intente colar. Ya sea conduciendo, o en la cola del súper o en la de Hacienda, o en el metro. ¿Pero tú te crees que yo espero más porque me sobra el tiempo? En general, me cae fatal la gente que hace "el listo".
Además, no me callo. Y desde luego, a mí... ¡no se me cuelan!
7. Las películas sobre la Guerra Civil Española... uf, pero qué pereza, ¿no? ¿De verdad no tenemos ninguna otra temática interesante en la historia de nuestro país, que merezca la pena incluir en nuestras películas?
Dada la recaudación que obtienen las películas españolas, no debo ser la única que opina lo mismo...
8. Los realities. Quitando la primera edición de Gran Hermano, que reconozco que vi, me parece una soberana pérdida de tiempo ver cómo unos cuantos gilopollas (porque, reconozcámoslo, la mayoría suelen ser medio lelos) se pelean, limpian, discuten o mantienen relaciones sexuales.
¡Si todo eso ya lo hacemos todos en nuestra casa!
Y luego... ¡lo que ha evolucionado todo eso! Empezamos con una casa en la sierra, y ha ido desvariando hasta acabar en islas, granjas, y demás.
Y ojo, que no digo que no lo vea porque me considere intelectualmente superior (que ya os he confesado que pierdo mucho tiempo viendo vídeos de maquillaje), es sólo que me parece una actividad tremendamente aburrida.
9. La comida japonesa hecha por chinos. Me encanta el sushi. Y me gusta desde hace 14 años exactamente. Mucho antes de que se pusiera de moda. Y gracias a Padre, que fue el que me introdujo en este tipo de comida. Pues debido a ese furor pro-sushi, los restaurantes chinos de toda la vida (que tan bien hacían sus tallarines con bambú y setas) se han empeñado en hacer sushi que reparten a domicilio más barato y que está... asqueroso. Después de probar unos cuantos tele-sushis falsos, seguimos fieles al par de sitios que reparten a domicilio comida auténticamente japonesa.
10. Los dependientes que no conocen el producto que están vendiendo. En general creo que en España el tema de la venta está poco profesionalizado. Y digo esto porque cada vez que voy a comprar algo (y hablo de cualquier cosa, desde un gel hasta un plan de pensiones) y se me ocurre preguntar sobre alguna característica del producto, me encuentro con caras de asombro, explicaciones nada convincentes y miradas huidizas que me confirman mis peores sospechas: que el vendedor no tiene ni puta idea de lo que está vendiendo. Y ojo, que no digo que él tenga la culpa, eh? Sin formación específica no hay buen vendedor.
11. Los perros sueltos por el parque. Vamos a ver, ¿es tan difícil llevar a tu perro atado cumpliendo la ley? Me gustan los perros y soy de las que se paran a tocarlos incluso, pero me tocan las narices las personas que llevan perros sueltos. Tengo una hija pequeña a la que puede o no gustarle que un perro se le eche encima. Mucho más, si son enormes y de razas consideradas "peligrosas". Eso está prohibido. Si quieres que tu perro haga deporte y brinque suelto por el campo, te compras una parcelita y lo sacas por ahí. O te lo llevas a un pinar en el que no pasee nadie y que el pobre perro se desfogue.
12. La gente que aparca encima de la acera sus motos. El otro día un motorista se subió a la acera por la que paseábamos y casi nos lleva por delante. Por no mencionar el susto que Criatura se pegó. Por favor... un poquito de civismo.
13. Las caras llenas de bótox sin ninguna expresión. ¿Pero es que nadie les ha dicho a las FamosasBarraActricesBarraMujeresDeMillonarios que las inyecciones de bótox quedan fatal y que terminan pareciéndose todas a la Duquesa de Alba? Y encima, para conseguir esa cara tan artificial y tan espantosa, tienes que desembolsar pasta, pasar por quirófano y exponer tu vida al peligro de una cirugía con anestesia. Me parece de ser un poquito tont'alculo.
14. Que cada vez que tiro o regalo algo de ropa porque no me cabe nada más en el minipiso, sea tendencia la siguiente temporada. No falla, oye.
15. Las plataformas. No puedo con ellas. Serán tendencia y todo lo que me digáis las fashion trenders, pero es que me parecen horribles, sobre todo si superan los 2 cm. Esos zapatos tan ortopédicos, con plataformas de 5 cm, me parecen más propios de Drag Queen en el carnaval de Tenerife que de una chica estilosa. Lo siento. ¡Será que no soy nada trendy!
Como veis, un poquito de todo... ¡y eso que me he cortado!
Será la edad, pero cada vez hay más cosas que me tocan las narices.
Y a vosotros, ¿qué cosas os molestan o sacan de quicio? ¿Coincidís con alguna de las mías?