
Hoy hace 5 años que nos casamos. Un aniversario un poco raro, porque Padre no llegará a casa hasta esta noche (aunque mañana lo celebraremos convenientemente)...
Nuestro matrimonio es, podría decirse, un superviviente. Hemos sobrevivido a todo tipo de desastres naturales (y artificiales).
5 años son ya una cantidad memorable de años. El resultado más visible de nuestro matrimonio es, hasta el momento, una rubia loca, que se pasea con el culo al aire por casa y que a las 7 de la mañana hace excursiones a nuestra cama para darme sustos de infarto.
(Para los que acabáis de aterrizar en mi blog, no, no se trata de la amante de mi marido).
Me encantan las bodas. A mí me invitan a una boda y ya me dan la alegría del día, oyesss.
Me gusta todo, el momento de entrada de la novia, llorar en una boda cuando se declaran amor por siempre, los trajes de ambos, el vestirme de invitada, los tocados que sólo me puedo poner para ir a una boda, los taconazos, la barra libre (sobre todo la barra libre!!!), la decoración floral... ¡todo!
Me gustan las bodas religiosas, civiles, católicas, hindúes, mediopensionistas... ¡Si es que me rechifla lo de casarse!
Ahora, 5 años después, os voy a resumir, lista de por medio, cómo fue nuestra boda.
1. Maquillaje: en aquellos tiempos yo era una RePaVa auténtica, así que mi prima C, muy pofessionaá ella, fue la que se encargó de peinarme y maquillarme. Fue genial. Nos tomamos un gin tonic mientras tanto (absolutamente recomendable para relajarse) y me dejó tan guapa que hoy, cuando veo las fotos, me sigue pareciendo que estaba radiante. Sólo la cagó un poco con el perfilador de labios, que me parecía a Carmen de Mairena, pero nada que no se pudiese arreglar. Corta, pega... y ¡lista pa casarme!
2. Vestido de la novia: Hoy elegiría otro diferente, más sexy (sobre todo, teniendo en cuenta que estaba muuuuuucho más flaca que ahora!!!). Pero claro, yo no sabía que 5 años despuész tendría 5 kilos más... Ostras, Padre, ¡mejor que no lleguemos a las bodas de plata!
3. Novio: de chaqué, guapísimo. Volvió a repetir chaqué en la boda de su hermana y yo, ya me emociono pensando en el momento en que Criatura se case y se lo vuelva a poner (por joder, Criatura se casará en Ibiza, y nos obligará a todos a ir de blanco, como si lo viera). Creo que, en general, el chaqué favorece a todo tipo de cuerpos masculinos. Los estiliza y los hace súper atractivos! Mmmmm...
4. Flores: Las de mi ramo, margaritas, mis favoritas. Las de uno de los centros que Padre me envió ese día, también. Las de la iglesia, compartidas con los novios de ese día, fueron, del mismo modo, margaritas. Las que hoy me han llegado de parte de Padre, gerberas. Malvas y mezcladas con otras cuyo nombre no sé, pero preciosas. Me encantan las flores.
Recomendación para futuras novias: no llevéis el ramo como si fuera una antorcha. Sí, yo lo levé así. No, no queda bonito.
5. Ingles brasileñas: La peor parte de mi preparación bodil. MadreDelAmorHermosoQuéLagrimonesSeMeCaían. Una, que en su candidez bodil, estaba dispuesta a cualquier cosa. A tener en cuenta como algo que nunca jamás repetiré. Bendita depilación láser.
6. Iglesia: la más bonita de Madrid. San Manuel y San Benito, al lado del Retiro. Tiene un retablo diferente, en el sentido de que es todo un enorme mosaico, como si se tratase de una iglesia ortodoxa griega.
7. Viernes. Nos casamos un viernes. Sí, y eso que lo preparamos con año y medio de antelación...
8. La novia llega tarde siempre: mentira. Yo llegué, conducida por el mejor amigo de mi padre a la iglesia, antes de que la novia anterior se hubiera marchado. Tuvimos que estar dando vueltas por el barrio de Salamanca hasta que mi cuñada me avisó de que el camino estaba libre. De hecho, al pasar delante de la Iglesia pude ver a Padre esperándome mientras saludaba a todo el mundo.
Qué le vamos a hacer, yo es que tenía muchas ganas de pillar a Padre, ¡jajajaja!
9. Regalos: Dimos unos maravillosos abanicos pintados a mano por mi madre a cada invitada, en la puerta de la Iglesia.
Ya en el restaurante, entregamos botellitas de aceite, también pintadas a mano por mi madre, y de nuestros propios olivos, a los invitados. Mis mejores amigas fueron las encargadas de repartir los regalitos.
10. La Masía de Jose Luis: es allí donde celebramos el banquete. Es un lugar precioso, decorado por Pascua Ortega, con una comida espectacular y mucho estilo. Repetiría, sin duda. Lo mejor fue el postre de chocolate. Una auténtica bomba calorífica... ¡como debe ser! No tuvimos tarta porque a ninguno nos gustaba el momentazo de tener que partirla...
Cada uno hace en su boda lo que quiere, y a nosotros, el momento SableToledano nos daba mucho apuro...
Para compensar, no faltaron los "Vivan los novios" y "Que se besen los padrinos" correspondientes...
11. After wedding... terminamos en el ático de un amigo de Padre, en pleno Lavapiés, vestidos de novios y viendo cómo salía el sol con nuestros amigos más cercanos. Y mientras tanto, el amigo de Padre se liaba con una amiga mía... ¡típico de una boda!
12. Speech: yo, que debo tener genes anglosajones, pronuncié un discurso que nadie conocía, menos mi amiga Isabelita la Griega, ¡que fue la encargada de guardarme la chuleta en su bolso de invitada!
13. Honeymoon: Fuimos 15 días a Japón. A la vuelta, Padre había reservado, por sorpresa, 3 días en el mismo hotel de París al que fuimos, por primera vez, algunos años atrás. Fue un detalle precioso.
14. Balance: con nuestros más y nuestros menos, el balance es súper positivo! Yo me casaría una vez al año, con todo lo que supone, porque me encanta y requetechifla!
Padre, ¿te quieres casar conmigo?
Y vosotros, ¿cómo fue vuestra boda? ¿Cuántos años lleváis ya de feliz (o infeliz) matrimonio?


