Este genial dibujo, con el que me siento muy identificada, es obra del genial ilustrador y artista Jordi Labanda.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

La inocentada del año




Debe ser una broma, pensé ayer mientras el ginecólogo de A170EuracosLaConsulta me decía que tengo dos quistes bastante considerables en mi ovario derecho que tienen toda la pinta de ser el resultado de una endometriosis como la copa de un pino.

Debe ser una inocentada de las gordas, que tras un año y medio de búsqueda y 3 ginecólogos diferentes, ninguno haya visto esas dos pelotas que Padre y yo vimos ayer perfectamente.

Debe ser una tomadura de pelo, que tras acudir a estos ginecólogos porque NO ME QUEDABA EMBARAZADA, ninguno "cayese en la cuenta" de que podía tratarse de una enfermedad tan "común" y tan frecuente como causa de infertilidad como la endometriosis.
Y, desde luego, es una broma muy cruel pensar que esa causa de infertilidad también pudo ser la causa de mi aborto.

Ayer salí de la consulta con un batiburrillo importante en mi cabeza. Por un lado, la sensación de que, por fin, había encontrado un profesional que me trataba con eficacia y respeto. Por otro, con la impresión de que no era un número, o una hipocondríaca histérica. Por fin alguien ha dado con la posible causa. Y yo, soy de las que si hay un problema, busca la solución.

Ahora empieza, de nuevo, la batería de pruebas, consultas, y demás. Hay que confirmar las sospechas y ponerse manos a la obra cuando se confirme el diagnóstico.

Adicionalmente, y en paralelo al tratamiento contra la endometriosis, me van a realizar un estudio completo para ver si encontramos la causa del aborto. De momento, vamos a tratar la infertilidad y el aborto como temas independientes. Aunque pueden estar relacionados.

Tiene cojones (y digo cojones y no huevos, o webs, porque estoy indignadísima), que haya que acudir a un ginecólogo privado para salir de la consulta con la sensación de que, por fin, alguien va a hacer algo.

¿En esta vida es todo cuestión de pasta?

NOTA: Cuando digo privado, no me refiero a un ginecólogo del cuadro médico de mi seguro, sino a un médico que no atiende en ninguna compañía, al que vas, abonas la consulta y listo.

martes, 21 de diciembre de 2010

Categorizaciones


Se acabaron las lamentaciones, al menos de momento, y al menos, en el blog. Hoy os voy a hablar de un tema novedoso, diferente y del que no habréis oído hablar durante estos días: la Navidad.

Hoy en el desayuno, comentaba con Isabelita la Griega (que es tan friki y rara como yo), que clasificamos a las personas en dos grandes grupos, las amantes de perros y las de gatos. No diré a cuáles prefiero, para no herir susceptibilidades, pero creo que, dependiendo de cómo seas, eliges a uno u otro como animal de compañía. Y yo tengo más afinidad con unas que con otras, ¡qué le vamos a hacer!
Cuando escucho eso de "no me gusta generalizar", "generalizar es de tontos", "las generalizaciones no son buenas", siempre sonrío maliciosamente. ¡Porque casi todos lo hacemos! Yo, al menos, reconozco que hago categorizaciones de lo más estúpido. Además de la de los perros y los gatos, tengo muchas más.

Por ejemplo, clasifico a las personas entre aquellas a las que les gusta la Navidad, y aquellas que se ponen tristonas o a las que estas fechas no le gustan.

Yo soy de las segundas, aunque viendo la cantidad de Christmas navideños que estuve escribiendo y decorando a mano anoche para enviarlos por correo tradicional, ¡cualquiera lo diría!

Padre es de los primeros, la casa decorada a tope (si viviéramos en EEUU y tuviéramos un chalet grande, lo llenaría de renos gigantes y de luces parpadeantes, como si lo viera), la comida de estas fechas escandalosamente cara, miles de regalos y de excesos...

Yo me iría al último lugar del planeta, con un par de libros y kilos de Nutella y no haría nada más.

Como casi en todo, somos opuestos...

Pero reconozco que, desde que este año vi la emoción con la que Criatura decoraba el árbol (si es que romper las bolas lo consideráis una forma de decorar) y cantaba el "Ampana e belé", he cambiado un poco la perspectiva. Que mira que les gusta a los enanos el villancico de "Cmapanas de Belén", con lo "indefinible" que es la letra... Poner un mini Belén en su cuarto y repasar todas las noches los personajes y pensar en su cara cuando reciba los regalos de Reyes Magos... hace que me vuelva un pelín más navideña.

Eso sí... ahora nos enfrentamos a la última categorización: ¿regalos a tope o austeridad? Padre es de la primera escuela y yo de la segunda.
A mí me da miedo que Criatura tenga todos los años tantos regalos que pierda la perspectiva y deje de ilusionarse con las cosas. Si por mí fuera no le compraría nada, porque con lo que recibirá por parte de la familia, tiene más que suficiente. Pero Padre se opone tajantemente.

Tenemos un ejemplo claro en casa de ambas categorías. En mi familia, las cosas siempre han sido austeras y yo aprecio cada pequeña cosa que me regalan.
En la familia de Padre han sido súper exagerados con los regalos, y Padre también aprecia cada pequeña cosa que le regalan.

¿Qué hacer entonces? ¿Cuál de las categorías es mejor?

¿En qué categoría os incluís? ¿Perros o gatos? ¿Navidad o anti-Navidad? ¿Derroche o austeridad?

viernes, 17 de diciembre de 2010

Hastío

Cuando las cosas van mal, muy mal o peor, siempre me sorprende que la vida siga, que todo continúe alrededor como si nada. Me dan ganas de ponerme de pie, subida en una silla y decirle a todo el mundo que se calle, que deje de decir tonterías y que mi vida no sigue como siempre!

Y siempre entro en la misma dinámica de hastío e inapetencia. Me vuelvo intolerante, impaciente (más aún, si es que eso es posible), me cabreo por cosas insignificantes, todo me molesta...

Sólo quiero estar conmigo misma, con Criatura o con Padre, como mucho. El resto de la gente me sobra, me molesta, me importuna. No atiendo al teléfono, no contesto llamadas, ni sms, ni nada. Agradezco que muchas personas estén pendientes, pero todo me sobra.

Sólo algunas personas muy cercanas y que no me dicen gilipolleces, me valen.

A lo mejor las cosas pasan por algo. A lo mejor esto me ha servido para seguir dándome cuenta de cuáles son las cosas importantes en la vida. Me asombra ver a la gente preocupada por cosas que ahora vuelvo a confirmar que son insignificantes...

Quizás... quizás... esas personas aún no saben que la vida es muy breve y que lo único realmente importante es cuando un niño te mira y te dice: "Mami tíe pupa". Y te da un beso que te cura poco a poco. Y tú la coges, la das un achuchón y le agradeces que te salve de la mierda en la que andas metida.

jueves, 2 de diciembre de 2010

Crónicas de la Pulga Container: THE END

Es muy difícil para mí hacer esta entrada y que no suene tan triste como realmente me siento.


El lunes, después de un día realmente difícil por la enfermedad de Bendito Abuelo, que ya se está acercando al final, tuve un pequeño sangrado y fui a urgencias. Al hacerme la ecografía, descubrieron que el embarazo se había parado hacía algo más de una semana. Tras la correspondiente intervención, hoy ya os puedo decir que la Pulga se ha ido. Este embarazo fue raro y complicado desde el principio y, finalmente... no ha podido ser.


Es curioso. Bendito Abuelo andaba lloroso y preocupado porque no iba a conocer a su nuevo nieto. Y ahora va a ser el primero en verle...