
Debe ser una broma, pensé ayer mientras el ginecólogo de A170EuracosLaConsulta me decía que tengo dos quistes bastante considerables en mi ovario derecho que tienen toda la pinta de ser el resultado de una endometriosis como la copa de un pino.
Debe ser una inocentada de las gordas, que tras un año y medio de búsqueda y 3 ginecólogos diferentes, ninguno haya visto esas dos pelotas que Padre y yo vimos ayer perfectamente.
Debe ser una tomadura de pelo, que tras acudir a estos ginecólogos porque NO ME QUEDABA EMBARAZADA, ninguno "cayese en la cuenta" de que podía tratarse de una enfermedad tan "común" y tan frecuente como causa de infertilidad como la endometriosis.
Y, desde luego, es una broma muy cruel pensar que esa causa de infertilidad también pudo ser la causa de mi aborto.
Ayer salí de la consulta con un batiburrillo importante en mi cabeza. Por un lado, la sensación de que, por fin, había encontrado un profesional que me trataba con eficacia y respeto. Por otro, con la impresión de que no era un número, o una hipocondríaca histérica. Por fin alguien ha dado con la posible causa. Y yo, soy de las que si hay un problema, busca la solución.
Ahora empieza, de nuevo, la batería de pruebas, consultas, y demás. Hay que confirmar las sospechas y ponerse manos a la obra cuando se confirme el diagnóstico.
Adicionalmente, y en paralelo al tratamiento contra la endometriosis, me van a realizar un estudio completo para ver si encontramos la causa del aborto. De momento, vamos a tratar la infertilidad y el aborto como temas independientes. Aunque pueden estar relacionados.
Tiene cojones (y digo cojones y no huevos, o webs, porque estoy indignadísima), que haya que acudir a un ginecólogo privado para salir de la consulta con la sensación de que, por fin, alguien va a hacer algo.
¿En esta vida es todo cuestión de pasta?
NOTA: Cuando digo privado, no me refiero a un ginecólogo del cuadro médico de mi seguro, sino a un médico que no atiende en ninguna compañía, al que vas, abonas la consulta y listo.
