Este genial dibujo, con el que me siento muy identificada, es obra del genial ilustrador y artista Jordi Labanda.

jueves, 29 de julio de 2010

Políticamente incorrecta (y más que nunca): me gusta ser humana


Y mala madre.
Y se lo cuento a todos los que me quieren escuchar. Sobre todo a todAs.

Hace algunos días se originó una discusión entre uno de mis grupos de amigas. Una de ellas tiene una nena de 2 meses que es... llorona. El típico bebé tocapelotas, podríamos decir. Ya sé, ya sé todas las teorías del Dr. González sobre los bebés. Y sé que no hay bebés malos ni buenos. Pero los hay con un carácter más complicado que otros.
Y esta es una de esas.
La madre está desquiciada, y deseando irse de vacaciones con su marido, y sin niña. Pero... se siente culpable por tener esos pensamientos. Piensa que es una madre mala por tenerlos... porque, seamos sinceros, ninguna madre que se precie, debería estar deseando irse unos días sin su bebé, para desconectar.
Y yo le aconsejé que lo hiciera, que no se sintiera mal por ello y que esos días le vendrían genial tanto a ella como al bebé.

Desde que soy madre, he desarrollado mi propia teoría sobre los niños y la maternidad. Y me he dado cuenta de que en general, somos tremendamente hipócritas cuando tocamos este tema. Todo es maravilloso, la nueva "ola" de crianza natural está fenomenal, pero echo en falta otra tendencia. La tendencia realista y menos edulcorada. Así que la voy a crear yo. Para todas aquellas madres que no se sientan identificadas con la otra.

Y no lo hago porque me considere mala madre, aunque siempre bromee con este término. Creo que soy una madre estupenda. Y creo que Criatura (y os juro que es así), es uno de los niños más felices que conozco. A pesar de que yo sea su madre. O precisamente porque lo soy.

Ahí va mi teoría:

En general, a las madres, por lo que sea, por una cuestión tradicional, o de educación o de LoQueSea nos han contado siempre lo maravilloso que es tener un hijo. Y lo es. Por eso algunas queremos repetir.
Pero nadie nos ha contado nunca (o casi nunca) que es agotador, que mentalmente genera un estrés altísimo el hecho de pasar todas las horas de tu día al lado de un pequeño terremoto que NO SE CANSA NUNCA. Y que en ocasiones necesitas desconectar. Que estás tan harta que quieres mandar a casa de tu suegra a la Criatura en cuestión. Que te alegras de ir al médico y que haya retraso porque tienes unos minutos más en los que te puedes dedicar a ti.

En mi caso, soy muy independiente. Y lo que peor llevo de la maternidad, es el hecho de no tener tiempo para mí, para mis cosas, para mis hobbies (aunque sean tumbarme en el sofá a no hacer nada).

Y lo único que he escuchado durante mucho tiempo, son frases tan alentadoras como"es que esto es tener un hijo, qué te creías?", o "es que te crees que un niño es un juguete", y perlas de este tipo.

Ya sabía que la llegada de un hijo estaba ligada al término sacrificio, pero eso no significa que el resto de mi vida se vea anulada. Al menos, yo no entiendo así la maternidad. Lo siento. No me he fusionado con mi bebé hasta ese punto. Qué se yo. Será que soy rara.
Y no considero que sea peor madre por dejar de vez en cuando a Criatura con Benditos Abuelos. He conseguido una niña sociable, que se va con cualquiera, pero que a la vez disfruta estando con sus papás. Para mí eso es una suerte. Será que no me sentiría orgullosa, como otras madres, de esa "mamitis" que otros niños desarrollan. Vamos, que he llegado a escuchar a algunas madres frases como "es que me encanta que mi niño sea memito"... ¿cómo? Pues te vas a cagar cuando le tengas que dejar en la guarde berreando...

Mi vida como persona, como pareja y como mujer es igualmente importante. Básicamente, porque si no, Criatura sólo conseguiría una madre amargada, llevando una vida que no le gusta. He renunciado a mi tiempo libre, sí. Pero de vez en cuando, la dejo con otras personas de confianza que la cuidan y me dedico a mis business. Y eso me da un subidón que hace que llegue a casa con las pilas cargadas.

Y la verdad, es que... yo estoy feliz así.
Y como me la reflanflinfla.com lo que opinen los demás, ahora me dedico a contar esta sensación a todas aquellas madres primerizas que pasan por lo mismo. Y tras esos minutos de desconcierto inicial, me encanta cuando me confiesan "a mí me pasa lo mismo, pero me daba vergüenza decirlo y me sentía un bicho raro por sentirme así". Y se van tan contentas, o, al menos, sintiéndose acompañadas en sus sentimientos.

No digo que mi teoría sea aplicable a todas las madres. Ni que todas las madres pasen por esto. Sólo digo que es necesario que alguien cuente también esta versión. No por mí, que la verdad es que no me he sentido mal en ningún momento (mi mejor amiga me contó todo esto a los pocos días de dar a luz, en plena llamada de SocorroNoPuedoMásConEstoYQuieroRecuperarMiVida, algo que le agradeceré siempre), sino por ellas. La soledad es lo peor que le puede suceder al ser humano.
Algunas madres nos sentimos así. Otras no.
Sólo reivindico el derecho a contar la otra versión. La de las "malas madres".

martes, 27 de julio de 2010

Lo que nos gusta a las chicas: Pequeños detalles


Padre, contra todas las estadísticas, es muy detallista.
En eso debemos tener los papeles cambiados. En eso y en que baila mejor que yo. Y no... ya sé lo que estaréis pensando, pero NO ES GAY.

Total, que a petición popular de mi amiga CaraCan, voy a hacer una recopilación de los detalles más románticos que ha hecho durante nuestra larga relación.

- Me pidió matrimonio en la Torre Eiffel. Arriba del todo. No se puso de rodillas, pero se lo perdoné, jajaja. Años más tarde, leí en las revistas del corazón que Tom Cruise lo emuló con la SosainaMemaPavita de Katie.
- En los cumpleaños, me escribe mensajes en el espejo del baño.
- También en los cumples, me ha dejado post its en toda la casa para felicitarme.
- A veces, si usa mi coche, a la mañana siguiente, me deja un papel en el volante diciéndome que pase un buen día.
- En ocasiones, me prepara un sándwich rico para que me lo traiga a media mañana y en el interior me deja un papelito.
- En mi último cumpleaños me organizó un súper viaje a San Francisco... y para que adivinase el destino, se inventó un juego de pistas.
- Nunca se olvida una fecha. Jamás. Piensa el regalo con mucha antelación y nunca improvisa.
- Mañana es nuestro aniversario y ha tenido el detallazo de reservar para cenar en el mismo sitio en que celebramos nuestra boda. En el jardín. 4 años después. Que, en nuestro caso, cuentan como si fueran 20.
- El día de nuestra boda me envió 2 ramos de flores con dos mensajes preciosos.
- Durante nuestro noviazgo, se las ingeniaba para que en mi habitación siempre hubiera flores frescas... y eso que andábamos muy pelados de pasta.
- Hasta hace poco, los jueves me hacía una cenita rica, rica... ponía la mesa guay y velas y se encargaba de organizar un menú diferente.
- La primer vez que viajamos a París, se inventaba rutas de vuelta al hotel para que no pasásemos dos veces por la misma calle.
- En nuestra luna de miel, que era a Japón, a la vuelta me sorprendió con 3 días de sorpresa en París, en el mismo hotel en el que nos alojamos la primera vez.
- Siempre es él quien se ocupa de preparar los viajes, las rutas de las ciudades, los restaurantes donde comer, lo que merece la pena visitar... Yo voy con todo hecho.
- Cuando vivía en casa de sus padres y éstos no estaban, se encargaba de hacer cenitas románticas. Recuerdo con especial cariño una cena japonesa. Vamos, apareció arroz en aquella cocina durante años...

Jo, la verdad es que al hacer recopilación, me he dado cuenta de la cantidad de detalles que siempre tiene Padre, ¡joder!

De todas formas, no os penséis que es perfecto, eh? Que también tiene sus cenutrieces, pero ésas... me las guardo para mí.

Y vosotros, ¿qué es lo más romántico que habéis hecho por vuestra pareja? ¿O lo más romántico que han hecho por vosotros?

jueves, 22 de julio de 2010

Comenzar desde cero



Ayer pasé por la estación de metro de mi casa y le vi. Cansado, arrastrando los pies.
Es muy delgado, me recuerda a Padre, sólo que debe estar cerca de los 70 años. Es de ese tipo de delgadez elegante, no enfermiza.
Viene casi a diario. Me lo encuentro siempre en el portal y me saluda con un "Buen día" que deja entrever un acento argentino o uruguayo, nunca sé distinguirlos.
Criatura siempre le mira y le sonríe. Y él siempre le dice algo.

La primera vez que le vi, agachado, limpiando la puerta del portal, me sorprendió. Primero, porque era un hombre (hasta yo tengo prejuicios) y segundo, porque era muy mayor.

Pero después me provoca mucha ternura verle. Lo hace con cariño, limpia todo con mucho cuidado, y desde luego, desde que está él, las cosas están más limpias.

Tengo hasta una historia predefinida en mi cabeza sobre él. Seguro que sus padres o abuelos eran españoles que emigraron lejos para tener un futuro mejor. Seguro que viudo, quizás, o con toda su familia, decidió venir a España, en un viaje de vuelta, para encontrar un futuro mejor.
Seguro que en Argentina (he decidido que es argentino) tenía un trabajo mucho mejor y más cualificado, pero que al venir después del Corralito, y con más de 50 años, no encontró nada mejor en nuestro país y se dedica a limpiar portales.

Le vi caminar hacia el metro, cansado, arrastrando los pies, a las 4 de la tarde, con ese calor insoportable de Madrid.

Y me dieron ganas de bajarme del coche, darle un abrazo e invitarle a tomar algo en casa. Y no lo hice porque no quiero que me tome por loca.

A menudo pienso en todas esas personas que, como única opción, tienen que venir a España, a un país "rico" para empezar desde cero.
En esos presos políticos cubanos que, como única salida para recuperar su libertad y su familia, han dejado sus raíces, sus casas y TODO para venir a un lugar que no conocen.
En esos africanos que, muertos de hambre y de miedo, se embarcan en una patera endeudando a toda su familia para terminar vendiendo La Farola en la puerta de cualquier centro comercial.
En todos estos emigrantes españoles que forjaron sus familias lejos de nuestro país y cuyos nietos se vienen a oleadas aquí, porque allí... ya no les queda nada.

Qué duro. Qué difícil. Qué heroico.

Estas historias me ponen triste.

lunes, 19 de julio de 2010

Una agradable tarde de domingo




“Bájate a la piscina por la tarde y así te relajas”, me suelta una amiga como quien no quiere la cosa.

¿Que me rela…qué?

Bajarse a la piscina con Criatura, de 17 meses, es casi casi como preparar un ataque al enemigo en plena guerra.

Fase 1: Estrategia y preparación del enemigo.

Coja usted a Criatura, despójela de su pañal habitual y enfúndela en una braga-pañal-bañador que, coja la talla que coja, le quedará apretado y no subirá bien por culpa del sudor que almacena en sus muslitos.

A continuación, saque crema de alta protección solar, de textura tan compacta que impide que sea absorbido por cualquier tipo de piel y embadurne de arriba a abajo a Criatura entre espasmos nerviosos de ésta (cual cochino jabalí a punto de ser descuartizado). No olvide las zonas conflictivas, como detrás de las orejas, cuello por delante y por detrás, y pies y manos.

Una vez superada esta fase, coloque encima de la braga-pañal-bañador desechable un braguita de bikini, visualmente más estética que el pañal.

Fase 2: Logística.

Hágase con una bolsa impermeable de tamaño extra. Introduzca dos toallas, varios pañales más (de regadío y de secano), crema para Criatura y para usted, una pelota, juguetes surtidos, un flotador o manguitos, ropa seca, biberón de agua, sombrerito y a ser posible una piscina pequeña hinchable.

Fase 3: Aproximación al objetivo.

Diríjase con la mega bolsa en el hombro y Criatura anclada en la cadera, cual cántaro, a la zona del conflicto: la piscina.

Mientras camina intentando encontrar el único hueco con sombra no ocupado aún, intente que Criatura no se lance a la piscina cual kamikaze.

Fase 4: Preparación de las armas.

Coja aire, respire hondo y trate de inflar el flotador, con válvula de seguridad (que será muy seguro, pero no se hizo pensando en los padres infladores), mientras sujeta a Criatura con una mano e intenta que no le baje el bikini y muestre sus CaídasTetasPostLactancia ante la mirada libidinosa de su vecino del quinto.

Tras los primeros 4 minutos, vuelva a coger aire e intente no marearse y caerse al suelo. Esta actividad se recomienda encarecidamente realizarla sentada y a la sombra.

Si ha conseguido inflar el flotador y aún sigue viva, infle la mini piscina (no hay webs, eh?).

Coloque las toallas y prepárese para la batalla.

Fase 5: La batalla.

Introduzca a Criatura en el flotador, intente meter sus piernas resbaladizas (por culpa de la combinación sudor + crema) dentro del objeto ligeramente hinchado (sí, que pasa, no me quedaba más aire en mis pulmones de fumadora y no está hinchado del todo, ¿vale?).

Observe todas las miradas posadas en usted mientras Criatura se niega (y lo deja patente, a base de gritos) a meterse dentro del flotador.

Desista de meter a Criatura dentro del objeto ligeramente inflado y repliegue sus efectivos a la posición inicial, también llamada de cántaro.

Con Criatura anclada en su cadera, acérquese a la ducha y mójese un poquito mojando también a su bebé. Después, siéntese en el bordillo de la piscina y comience la operación “Introducción de piernas nerviosas en el agua”. Intente que Criatura no se lance de cabeza a la piscina.

Tras un rato en el que Criatura sólo querrá bañarse si es cogida en brazos o sola (obviamente la segunda opción no se le permitirá) intente salir de la piscina usando la escalerilla y manteniendo la posición cántaro.

Ante su incapacidad de salir sola portando a Criatura en posición cántaro, pida ayuda a su vecino viejo verde del quinto.

Ya en la zona de secano, corra tras Criatura durante la siguiente media hora intentando que no se lance a la piscina.

Tras esa media hora, vuelva de nuevo al punto “5. La batalla”, y comience de nuevo el siguiente ataque.


Venga ya… con lo a gustito que se está en casa con el aire acondicionado…

Y vosotros… ¿os relajáis en la piscina?

viernes, 16 de julio de 2010

Cosas con las que no estoy de acuerdo 4: Relájate


No hay frase que me saque más de quicio que la de "Relájate y no te agobies, vendrá cuando menos te lo esperes".


Ya he comentado en más de una ocasión que nuestra idea cuando nació Criatura era quedarme embarazada en seguida y que los dos bebés se llevasen el menor tiempo posible.
Desgraciadamente, ese segundo embarazo no llega.
Estamos un poco desconcertados porque con Criatura fue llegar y acertar. Y, sin embargo, ahora parece que no funciona.

Desafortunadamente, conozco a muchas personas que tienen problemas de fertilidad, o de infertilidad, depende de cómo se mire.
Mi amiga B, sufridora de este problema, agravado además por el hecho de haber tenido 3 abortos muy seguidos, me propuso ayer que hablase del tema en el blog.

Y me pareció buena idea.
Llevo horas dándole vueltas a este tema, para ver cómo enfocarlo sin herir susceptibilidades, así que voy a hacer una de mis famosas listas para intentar exponer el problema de forma objetiva:


1. En los tiempos que corren, hay muchas personas que tienen problemas serios para conseguir quedarse embarazadas.

2. No ayuda que en esas situaciones, la gente haga cualquiera de estas cosas:
2.1. Contarte el caso de su amiga/prima/vecina, que no podía, y al final pudo.
2.2. Decir que eso es porque te has agobiado con el tema y que por el estrés no te quedas. Y por supuesto, que en cuanto te relajes, vendrá.

3. Por mucho que tu pareja se involucre en el tema, el problema afecta, en mayor medida, a la mujer. Es ella la que además del subidón (o bajón, no lo sé bien) hormonal de la llegada de la menstruación, soporta el otro, el bajón emocional y la frustración por no quedarse tampoco ese mes.

4. Cuando visitamos a un ginecólogo para explicar nuestro caso, no nos gusta que nos digan eso mismo: "tranquila, lleváis poco tiempo", "cuando menos te lo esperes, pasará" o que se rían en nuestra cara pensando que somos unas histéricas (esto último me ha pasado).

5. No, tener un aborto no es normal, tener dos seguidos menos, y me parece tremendo que hasta que no llega un tercero, muchos médicos se nieguen a hacer pruebas. Me da igual el protocolo médico que se ha de seguir en estos casos. De hecho, MeCagoEnElPuñeteroProtocoloDeLosHuevos.

6. Aquellas personas que no tienen hijos o que los han tenido sin tener problemas, deberían abstenerse de preguntar a las demás para cuándo piensan tenerlos. De verdad. Nunca se sabe si tu interlocutora está en ello y no puede, o si le está causando un verdadero trauma el no poderse quedar embarazada. Intentar tener un hijo pertenece al ámbito más privado de la pareja y nadie, más que ellos (y quienes ellos quieran) tiene por qué ser informado del proceso.

Por tanto, me gustaría pedir, por favor, a todos los que me leen, que sigan las siguientes recomendaciones:

A. No pedir a la gente explicaciones sobre el momento y el por qué de no tener hijos o de tenerlos.

B. Si ya se sabe que la pareja está en búsqueda y captura del embrión, abstenerse de preguntar cada vez que se les ve si ya están embarazados o no. Ya te enterarás, joder.

C. Si la pareja en cuestión no se queda... abstenerse de comentar lo siguiente:
- Eso es porque te estás obsesionando con el tema.
- En cuanto te relajes en la búsqueda, lo conseguirás.
- Seguro que en vacaciones, con menos estrés laboral, lo conseguís.

Porque, muchas veces... en lugar de conseguir calmar a las personas, se consigue el efecto contrario. Os dejo una carta que circula por la red y que define, mucho mejor de lo que yo lo hago, este problema.
http://www.martacalderon.com/carta.htm

Y vosotros, madres y padres... ¿entendéis los problemas de la gente que no consigue tener hijos? ¿Soléis preguntar por este tema? ¿Usáis las frases "prohibidas"?

jueves, 15 de julio de 2010

Cosas de la maternidad que intuyo que no voy a poder soportar: Las rabietas


Criatura ha sido siempre muy activa, pero buena.Es decir, es una niña que no lloraba casi nunca. Se iba con todo el mundo y los únicos momentos de tensión que vivíamos en casa solían coincidir con las horas de la comida.


Cuando empezó la guardería, tras 2 semanas yendo, las profesoras nos preguntaron educadamente si era normal que nunca llorase. Y sí, lo era.

Pero eso ha cambiado ahora.
De repente, y en cuestión de días, miro a mi dulce pequeñaja y... ¡no la reconozco! Las tardes son insoportables. Protesta por todo, llora y grita cada 2 minutos.

¿Que está haciendo construcciones con sus piezas y no le sale la torre? Grita, llora y se cabrea. Lo tira todo por los suelos, presa de una histeria que ni María Patiño. ¿Que está intentando cerrar la puerta del salón (su nuevo hobby es cerrar puertas) y no lo consigue? Grita, llora y se cabrea. ¿Que intento cambiarla el pañal? Grita, llora y se cabrea. ¿Que nos bajamos a la piscina y la intento meter en el flotador? Grita, llora y se cabrea.
Cualquier cosa la estresa, la enfada y lo que es peor... ¡la enrabieta!

Hace dos días se tiró en el suelo del salón pataleando y llorando cual niña de El exorcista... y lo peor de todo es que no sé por qué era.
Ante estas situaciones, lo que hago es ignorar su comportamiento. Hago como que no la escucho o intento distraerla con cualquier otra cosa. Pero reconozco que me falla la paciencia. Siento que me pone a prueba constantemente. "Y lo que nos queda", me recuerda Padre a diario.

Lo peor, es, sin duda, cuando estos ataques los protagoniza en presencia de otras personas. Por ejemplo, en la piscina. La última vez que bajamos se portó realmente mal, se dedicó a quitar los juguetes a un par de niñas perfectamente educadas que, por supuesto, estaban con su MadrePluscuamperfectaQueMeMirabaEnPlan"QuéMalEducadaTienesATuHija".

Y no pude evitar recordar todas esas veces en las que, antes de ser MadreYMás, he presenciado rabietas parecidas en niños y he pensado eso mismo: "la culpa es de los padres, que no lo habrán educado bien". Una vez más, desde que soy madre, tengo que tragarme las palabras que, tan alegremente he pronunciado más de una vez.

Mientras tanto, me dedico a leer por Internet todo lo que encuentro sobre rabietas infantiles. Y, sinceramente, me consuela bastante ver que esto se trata de una etapa más (o eso espero) y que Criatura no es la única a la que estas cosas le pasan. Espero que cuando empiece a hablar (y la entendamos) tenga otro recurso un poco más fácil con el que expresar su frustración o sus ganas de mandarlo todo a la mierda.
Y vosotros... ¿tenéis hijos en edad de rabieta? ¿Sois adultos sin hijos que pensáis que la culpa es de los padres cuando veis situaciones así?

lunes, 12 de julio de 2010

Lo que nos gusta a las chicas: Las declaraciones de amor en público


Actualidad manda.
¡¡¡Somos campeones del mundo de fútbol!!!!


¡Qué emoción, qué alboroto, qué Final!
Normalmente el fútbol me aburre. Soberanamente. Pero lo de este Mundial, ha sido... diferente.
Ayer vibré con el partido. Me gusta organizarlo en casa, que vengan amigos, como ayer y que gritemos al unísono.
Que la cerveza abunde. Que comamos guarrerías y que pidamos unas pizzas grasientas. Que España gane. Que la gente grite "GOL!!!" y que el edificio tiemble con el sonido. Que los hombres lloren. Que la gente cuelgue la bandera en sus balcones, que celebren el triunfo de la Selección, aquí y en la China Popular... (también influye el hecho de que Criatura sea una pequeña marmotilla y que no se despertara con el griterío, lo reconozco).
Para mí es más un hecho social que otra cosa. Es una excusa para celebrar, para compartir, para juntarte con tu gente y celebrar algo. Que en este país hay poco que celebrar (o nada) últimamente.
Pero lo que más me gustó y ha sido tema de conversación recurrente esta mañana entre las féminas de la oficina ha sido... EL BESO.
Ese beso. Esa declaración pública de Iker a Sara. Ese rubor de la "ojitos" más sexy de todo el Mundial (coño, si esa mujer me gusta hasta a mí), esas lágrimas del Capitán, ese "callar bocas" a los petardos del Times...
En fin, que me pareció tan emocionante como el propio gol de Iniesta. Que lloré como una tonta, que me pareció precioso y romántico y que lo que falta en este mundo son BESOS... Y ESO ES LO QUE QUIERO, BESOS, TODAS LAS MAÑANAS ME DESPIERTEN BESOS... SEA POR LA TARDE Y SIGA HABIENDO BESOS... jajajajaja!
Para los que no lo hayan visto, ahí dejo el enlace: http://www.youtube.com/watch?v=QTMFNfUShKg
Perdonad la ida de olla. Hoy tengo ganas de celebrar. LO QUE SEA.
Y a vosotros... ¿os emocionan estas tontunas? ¿O sois más cerebrales que yo?

jueves, 8 de julio de 2010

Políticamente incorrecta: conciliación paterno-laboral



Ejemplo real: Mi oficina.
Número de trabajadores de mi departamento: 60 aproximadamente.
Edad media del departamento: 35.
Consecuencias de la edad media de mi departamento: embarazos, bajas maternales y medias jornadas a tuti.
Número de MadresYMás con jornada reducida: 12.
Número de PadresYMás con jornada reducida: 0.

Curioso, ¿no?

Datos objetivos:

1. Estoy tremendamente agradecida por trabajar en una multinacional en la que ni soy la primera ni la última en pedir jornada reducida. Nadie cuestionó el hecho de que la pidiera y todo fueron facilidades.
2. Mi empresa es de "ésas" que se jactan de mantener muuuuuchas facilidades para que podamos conciliar.
3. Ni qué decir tiene que, en la vida real, el GRAN JEFE, pone una cruz a todas aquellas mamis que consideran que es más importante ver a sus hijos unas horas al día que ascender o dar la vida por la empresa.
4. Nadie me regala nada. Me quitan un porcentaje de mi sueldo para que pueda conciliar.
5. Como yo no tengo tatuado en el culo el anagrama de mi empresa, y además, no tengo ninguna ambición profesional, me importa 3co que me pongan la cruz.
6. Desde que me cogí la reducción de jornada, cuando me marcho de aquí, tengo que aguantar día sí, día también los comentarios jocosos de algún gilipollas de mi departamento: "jo, qué suerte, eh?", "ale, ya cierras el chiringuito, eh?", "como vivimos, no?".
7. Como soy bocazas, borde, agresiva y vehemente, contesto cosas del tipo "para eso me lo quitan de mi sueldo", "cógetela tú también, que eres padre y tienes derecho", etc. Pero reconozco que me muerdo la lengua para no decir "cállate, gilipollas, que aquí nadie me lo regala".

Esto me lleva a pensar, que el término "conciliación" parece que aplica exclusivamente al género femenino.
En toda mi empresa, o al menos, de todas las personas que conozco, sólo UN TRABAJADOR MASCULINO, repito, UNO, se ha cogido reducción de jornada. Su caso era famoso. Se comentaba por los pasillos.
Recuerdo a todos mis lectores que este es un derecho que aplica tanto a madres como a padres. Entonces, ¿cuál es el problema? ¿Por qué los padres no usan este derecho?

En mi opinión, cuando uno tiene hijos y se plantea cómo y quién se va a ocupar de ellos, los únicos criterios que deberían valorarse son dos:

1. El económico
2. El de la ambición profesional, o la ausencia de ella.

Es decir, en mi caso, si Padre gana más que yo y además tiene un trabajo más vocacional o aspira a más en su profesión, está claro que debía ser yo la que me cogiera la reducción de jornada.

Pero es que, en el día a día en el que yo vivo, ése NO es el caso de la mayoría.

Trabajo con mucha gente cuya pareja también es de la compañía (fiestas de empresa con mucho alcohol de por medio tienen este tipo de consecuencias) y sé, por el nivel de ambos, que en muchos casos es la mujer la que gana más (o al menos igual). Y sé, porque las conozco a ellas también, que tienen aspiraciones profesionales que se ven mermadas por "culpa" de la jornada reducida.

Creo que hay varios motivos por los que esto ocurre. Y aquí, aviso, voy a ser políticamente incorrecta:

- Por un lado, tenemos a las típicas mujeres de YoLoHagoTodoMejorQueMiMaridoYComoQuieroYoAMiHijoNoLoQuiereÉlQueParaEsoLoHeParido. Esto lo he escuchado miles de veces. Y no, lo siento, pero no estoy de acuerdo. Porque si ese fuera el caso, las madres adoptivas no querrían igual a sus hijos que las madres biológicas, no? Y eso, queridos míos, es una soberana gilipollez.
Además, ya he dejado claro más de una vez, pero sobre todo aquí, que un hombre puede hacer cosas por sus hijos mucho mejor que una madre. Todo depende de la persona, no del género.

- Por otro lado, tenemos la vergüenza de los hombres, los vestigios de un machismo que creemos superado, que impiden a un padre cogerse la jornada reducida, porque... ¿Qué pensaría mi jefe? No me volverían a promocionar en la vida... Ay, queridos míos. Pues lo mismo que piensa mi jefe cuando me la pido yo o alguna de mis compañeras. Que no damos la vida por la empresa. Y tendríais una cruz. Pues sí. Y os reducirían el sueldo. Claro. Y encima aguantaríais mordiéndoos la lengua los comentarios de los gilipollas que además os tacharían de calzonazos. O de marujas.

Así es. Bienvenidos a nuestro mundo.

Y vosotros, ¿qué creéis? ¿Sois de esas madres que pensáis que sólo vosotras os podéis ocupar de vuestros enanos? ¿Conocéis algún caso de un padre que trabaje media jornada para estar con sus hijos? ¿Sois uno de esos valientes?

viernes, 2 de julio de 2010

Listas imposibles: las 10 cosas que una madre dice alguna vez a lo largo de su vida




Hoy, un temita más agradable. ¡Que es viernes!

El otro día escuchando un programa de radio en el que me reí mucho, me di cuenta de que es verdad.
Hoy voy a hablar de esas típicas frases propias de padres en general (aunque un poco más de madres, la verdad) y me sorprendí dándome cuenta de que es cierto que las madres las usan todo el rato! Y que yo, probablemente las usaré con Criatura.

Ahí van:

1. Sobre propiedades inmobiliarias: "EN MI CASA SE HACE LO QUE YO DIGO. CUANDO TENGAS LA TUYA, HARÁS LO QUE TE VENGA EN GANA, PERO ANTES NO".

2. Sobre el sector turístico: "¿TÚ QUÉ TE CREES? ¿QUE ESTO ES UN HOTEL? NADA MÁS QUE PARA COMER Y DORMIR, ¿O QUÉ?"

3. Sobre ADN y genética: "ES QUE ERES IGUALITA QUE TU PADRE" Esta admite variaciones más peyorativas, como "ES QUE ERES IGUALITA A TU ABUELA" (Obviamente la paterna, es decir la SuegraMalvadaYBruja de la madre en cuestión).

4. Sobre enfermedades y cuestiones de salud: "ME VAS A MATAR A DISGUSTOS".

5. Sobre religión: "QUÉ HABRÉ HECHO YO A DIOS, PARA MERECERME ESTOS HIJOS".

6. Sobre actividad física y deporte: "NO ME HE SENTADO EN TODO EL DÍA".

7. Sobre tradiciones familiares: "SI YO LE HUBIERA RESPONDIDO ESO A MI MADRE, ME HABRÍA ROTO LA CARA".

8. Sobre economía doméstica en tiempos de crisis: "SI NO TE LO COMES HOY PARA CENAR, TE LO COMERÁS PARA DESAYUNAR MAÑANA". En realidad, da igual si se viven tiempos de crisis o de bonanza económica, una madre como Dios manda, usará esta frase siempre que pueda.

9. Sobre higiene e intimidades: "¿TE HAS CAMBIADO LA ROPA INTERIOR? A VER SI TE VA A PASAR ALGO EN LA CALLE Y TE TIENEN QUE LLEVAR AL HOSPITAL".

10. Sobre empatía: "ESTO ME DUELE MÁS A MÍ QUE A TI".

Dime... confiesa... ¿alguna vez has usado estas frases? ¿Vas a usarlas?
Me encantaría ampliar la lista con frases de vuestras madres/abuelas/suegras...

jueves, 1 de julio de 2010

Traumas de mi madurez: el miedo a la muerte

Vaya por delante que soy una cagada.

Ya tenéis más datos sobre mí:
- Bocazas
- Agresiva
- Borde
- Vehemente
- Incoherente...

...y cagada!

Ayer fue tarde de funeral.

No me gustan los funerales... básicamente porque me ATERRA la muerte. Me da miedo, me da ganas de llorar, me da repelús... me da... ¡de todo!

Durante el funeral, no paré de pensar en la enfermedad de Bendito Abuelo, que no pinta nada bien. Y en cómo son los funerales.

Y se me ocurrió una pregunta muy interesante. Los funerales... ¿para quién son? Es decir, está claro que no son para los difuntos, que no se van a enterar (y si lo ven desde donde estén, tampoco participan).
O sea, que llegué a la conclusión de que los funerales son para los vivos. Para los familiares y amigos del fallecido (uf, qué poco me gusta esta palabra).
Y entonces... ¿por qué siempre son tan tristes? La atmósfera de un funeral está impregnada de tristeza, melancolía y pesadez. El tema PESA. Sí. Es como si todo fuera más denso, más espeso, más incómodo.
Son tristes porque los que quieren (querían) al fallecido están tristes. Porque saben que le echarán de menos, que ya le echan de menos.

Pensé entonces en todas esas culturas en las que el funeral se vive de una forma más alegre. Y pensé, también, en la película Love Actually (me encanta, es una peli chorra, como ésta otra, de la que ya hablé).
La escena del funeral de la mujer de Liam Neeson es preciosa. Proyectan un vídeo alegre, con música alegre.
Y pensé que así quiero que sea mi funeral. Alegre.
Pero claro, si mi teoría de que un funeral es para los amigos/familiares del fallecido es cierta... pues tampoco aplica, ¿no?

En fin, que al final salí de allí entre triste, agobiada y perdida.
En esos momentos, envidio mucho a toda la gente que tiene una fe tan enorme que le sustenta en esos momentos. No es mi caso.
Tiendo mucho más a culpar al de arriba de que estas cosas pasen. Y no puedo evitarlo.

Así que, Padre, si me sobrevives, hazme el funeral que te dé la gana. Si estás triste, que sea triste, y si tu fe, que la tienes y más que yo, te ayuda a soportarlo mejor, pon la canción de Alejandro Sanz "Corazón partío". El mensaje aplica y al menos es una especie de rumba, ¿no?

Vosotros... ¿pensáis alguna vez en la muerte? ¿Y en el funeral que os gustaría tener?

PD. Siento el tema de hoy. Estoy gris y además, de cierre de mes.