Este genial dibujo, con el que me siento muy identificada, es obra del genial ilustrador y artista Jordi Labanda.

martes, 29 de junio de 2010

Cosas de la maternidad que intuyo que no voy a poder soportar: Cuando Criatura se haga mayor...


Aparte de borde, bocazas, agresiva y vehemente, soy... PLANIFICADORA y CONTROLADORA nata.
Esto hace que día a día me preocupe, no sólo de lo que ocurrirá hoy, mañana y la semana que viene, sino de lo que ocurrirá (o no, esto ya lo sé, pero me importa un bledo el factor de duda) en los próximos años.
Es cierto que, como son ya muchos los palos recibidos, la vida me ha ido enseñando que cuanto más intentes planificar, menos planes te saldrán.
Pero... me puede. Es un vicio, es una manía, una adicción, llámalo ComoTeDéLaRealGana.com, pero lo hago.

Una de las cosas que más me preocupa es pensar en toooooodas aquellas cosas que me van a preocupar a medida que Criatura vaya creciendo.
Estas son algunas de ellas.

Cuando Criatura se haga mayor, me preocupa que:

- Consuma drogas: sí, este es mi mayor miedo. Reconozco que, alguna vez he fumado porros. Y ahí me quedé. Me acojona tanto ese mundo que nunca me atreví a probar más allá (por supuesto, esto lo negaré en presencia de Criatura hasta que al menos haya cumplido 40 años). No sé cómo inculcarle este miedo que yo tenía y que siempre que andaba rodeada de malas influencias me hacía pensar en JoderCómoVengaMiPadreYMeVeaHaciendoEstoMeMataAPalos. Por cierto, que no guardo ningún rencor a mi padre y no me ha quedado ningún trauma.

- Se meta en alguna secta o similar: Joder, eso cómo se para? Cómo se educa a un enano para que tenga personalidad y no se deje enredar por cualquier tipejo/peja que le cuente la milonga del siglo y le meta en un mundo peligroso? Reconozco que, hasta el momento, Criatura muestra una personalidad QueTeCagasYEsTercaComoUnaMula, pero... ¿qué me decís de esos años complicados de la adolescencia en los que se hacen caso de cualquier zumbao que pasaba por allí?

- Como variedad de lo anterior, (y sin herir sensibilidades please) se líe con alguna persona de religión extrema, que la obligue (o la convenza, léase con tono irónico) de que llevar un trapo en la cabeza la convierte en un ser más libre: Quiero que sea libre, pero libre de verdad.

- Se obsesione con la comida: Dios, es tan fácil que hoy en día, los críos se vean abocados a la locura de la delgadez extrema... Reconozco que yo intento cuidarme (sin pasarse, que la comida basura es nuestra amiga, eh?), pero he vivido de cerca y en mi propia familia el drama de la anorexia y os lo aseguro: da mucho miedito.
Criatura come fatal, pero... y si en algún momento se ve gorda y hace lo que sea para cambiar esa circunstancia?

- Fume o beba en exceso: Yo fumo. Y Padre también (absteneos de comentarios acerca de lo malas personas que somos, por favor, no lo hacemos en casa ni en lugares prohibidos y somos educados con los NO fumadores). Intentaré por todos los medios que Criatura no caiga en ese vicio estúpido y malsano, pero, ¿con qué moral le voy a dar consejos a mi hija sobre eso? Ídem con el alcohol. Irá a esos primeros botellones, como fuimos nosotros... y será "normal". Pero... ¿qué pasará si traspasa la delgada línea entre bebedora social y adicta al alcohol?

- Enfermedades venéreas. Nótese que no he dicho embarazo adolescente, que también, pero menos. Me preocupa, y mucho, que mantenga relaciones sexuales sin protección con asquerosos indeseables a los que AquíYAhoraEInclusoSinConocerTodavíaMataría y le peguen cualquier cosa que condicione su vida.

Por supuesto, hay miles de miedos más. Y tontunas que comparadas con lo anterior se quedan en meras anécdotas: que lleve tanga visible con pantalón estrecho, que se ponga botas blancas o sujetadores con tiras de silicona, que se haga tupés cardados, que se haga miles de piercings o tatuajes (sorry, pero los aborrezco), que no quiera estudiar, que tenga un cyber-novio en la otra punta del mundo que la convenza de que se mude allí con un desconocido...

Ante todo... quiero que sea feliz. Y que sea buena persona. Como todos, ¿no?
Y a vosotros... ¿qué es lo que os preocupa de vuestros hijos/sobrinos/hijos de amigos?

lunes, 28 de junio de 2010

Niño... ¡que te aguante tu madre!




El otro día charlaba con una amiga que se quejaba de que las madres (algunas, no las reguleras), muchas veces ponen de excusa a los nenes.

Recordé lo mucho que me molestaba cuando mis amigas o primas con niños eran incapaces de mantener una conversación de adultos sin detenerse a reñir, aconsejar o gritar a sus retoños. Y ahora... ahora lo tengo encima! Reconozco que es agotador quedar con alguien (y sobre todo, escucharle) mientras te ocupas de que Criatura no tire un vaso, no se coma las hojas secas del suelo, no le meta la mano en la boca a algún perro o algo aún peor.

Este es un tributo a todas aquellas personas que aún no tienen niños, pero que, en una demostración de generosidad sin límites, deciden quedar con una madre o padre acompañado de alguna Criatura (en ocasiones, el progenitor es tan valiente que se presenta con más de uno!). Va por vosotros... porque yo también estuve en el otro lado. Una vez.

Gracias...

1. Por coger a Criatura para que me pueda fumar un cigarro (ale, ya lo he dicho, soy tan regulera como Madre, que fumo delante de Criatura cuando estamos en la calle).
2. Por no cabrearte cuando Criatura te vomita parte de la comida en tu camisa nueva.
3. Por poner sonrisa forzada (pero sonrisa, al fin y al cabo) cuando las cacas líquidas de Criatura se salen el pañal y te manchan el pantalón.
4. Por acompañarme al baño con Criatura y sujetarle las piernas mientras la cambio en un aseo minúsculo que no tiene cambiador. Y todo eso sin taparte la nariz.
5. Por repetirme las cosas 5 veces porque las cuatro anteriores no te he hecho ni puñetero caso presa de un ataque de pánico al ver que Criatura corría sin temor hacia un perro que le doblaba el tamaño.
6. Por seguir queriendo quedar con nosotras... a pesar de todo. La próxima vez te prometo una quedada a solas.

Todas las situaciones expuestas son absolutamente ciertas y están basadas en hechos reales.

Y vosotros, ¿también tenéis amigos masoquistas y sin hijos que aún tienen ánimo suficiente para veros acompañados de vuestras Criaturas?

jueves, 24 de junio de 2010

Listas imposibles: 10 vicios (confesables) de los que me avergüenzo

Después de la solidaridad que me habéis demostrado en asuntos guarderiles varios, voy a cambiar un poco de tono y os voy a contar una lista de cosas que llevo recopilando varios días.
Se trata de pequeños vicios (todos confesables, que los otros no pienso escribirlos nunca), que en el fondo me avergüenzan y que os harán reír seguro.

Nunca más hablaré de estos temas. Aprovechadlo ahora y callad para siempre.
Agradecería que no me llamáseis friki más de lo absolutamente indispensable. Gracias.
Ahí van:

1. Yo, que siempre he renegado de las series españolas, por la mala calidad de los guiones y de los actores, confieso abiertamente, que me he enganchado a la serie Gran Reserva (Vino de Mesa, que lo llama Padre para meterse conmigo). Sé que es la versión cañí de Falcon Crest, peeeero, me gusta mucho!
2. Confieso que la CutreCanciónPastelosa "Colgado en tus manos" de Baute y Marta Sánchez me gusta un poco. Sí, sé que es lo peor en cuanto a calidad musical, pero me gusta cantarla en el coche. A pleno pulmón. Porque también confieso que canto en el coche.
3. Me da mucha vergüenza tener un blog. De hecho, a Padre se lo confesé un par de meses después de tenerlo abierto. Bendita Abuela no lo sabe, por ejemplo. Dios, ¡oculto cosas a mi madre, como si fuera una adolescente!
4. Hay días en los que como un batido de proteínas para no engordar y luego me meto un atracón de chuches o de comida basura (en la clandestinidad, eso sí). Padre, esta información no podrá ser usada en mi contra NUNCA; eh?
5. Si pillo en un zapping el diario de Patricia, lloro seguro. No estoy diciendo que me guste, sólo confieso que lloro.
6. Leo con verdadero deleite las revistas femeninas en las que los "arrrrrrg" y los "puagggg" son los únicos comentarios de las fotos. Me hace sentir más contenta con mi cuerpo, qué le vamos a hacer.
7. Criatura me hace pasar la vergüenza de mi vida cuando, cada vez que ve a un señor con traje y corbata, empieza a llamarle papá. Esto lo hace especialmente en la sala de espera de la pediatra. Las madres me miran con simpatía fingida, pero no les hace ni puñetera gracia que una bebé llame a sus maridos "papá". Alguna de ellas llega incluso a mirarme con cara de TúNoConocerásAMiMaridoDeNadaVerdad? Esto también lo ha llegado a hacer con amigos de Padre, algo que, empeora notablemente la situación.
8. Algunos hombres maduros me parecen atractivos. Y no, no estoy pensando en Sean Connery o Paul Newman, que también, me refiero a tipos más normales, como Álvarez Cascos o Fernández Tapias... Lo sé, lo sé... No hace falta que me digáis nada...
9. En ocasiones, sueño con las Infantas. No sé por qué, pero muchas veces aparecen en mis sueños... No, no tengo ninguna relación con la Familia Real, jajajaja!

10. El último vicio no es mío... es algo sobre mí que avergüenza a Padre: Beber directamente, y a morro, del botellín de cerveza en cualquier restaurante, independientemente de que sea posh o no... Lo pasa fatal!

Y tú, ¿tienes vicios (confesables) que te avergonzaría admitir en público?

miércoles, 23 de junio de 2010

Cosas de la maternidad que intuyo que no voy a poder soportar: reuniones de fin de curso

No puedo. No valgo para teatros, ni soy políticamente correcta.
Soy borde, agresiva y bocazas, que lo llaman algunos. O vehemente, que lo llamo yo y queda mucho mejor.

Hoy vengo calentita y diré tacos. Aviso.

Cuándo: ayer.
Dónde: guardería de Criatura.
Qué: reunión de fin de curso con los padres.
Cómo: sentados (con medio culo fuera) en las mini sillas de nuestros hijos.
Por qué: porque por el precio que nos cobran tienen que reunirnos de vez en cuando.

Llegué, vi y me cabreé.

La reunión con las profes fue genial. He de decir que las dos profesionales que se encargan de Criatura son estupendas. Cariñosas, sensibles y encantadoras.

La primera parte de la reunión fue agradable. Nos contaron lo que hacen nuestros hijos y lo pasé bien imaginando a Criatura en su salsa dentro de aquella clase.

En seguida, sin embargo, empecé a percibir los diferentes roles de los padres allí reunidos. Teníamos ejemplares de todos los tipos:

- El padre repelente que quiere hacer ver a todas las madres que él, a pesar de ser PAPÁ, está al tanto de tooooodo lo que su nene hace. Que me parece muy bien, pero digo yo que se puede hacer de una forma menos repelente, porque NO ESTÁS HACIENDO NADA EXTRAORDINARIO, MACHOTE.

- La madre discreta, que se pone al final del todo y que casi no abre la boca.

- La madre YoHeVenidoAquíAHablarDeMiLibroUpsDigoDeMiHijo, que se pasa toda la reunión preguntando cosas sobre su propio retoño, sin percatarse de que allí somos muchos padres.

- La MadreYoTeDoyLeccionesDeMaternidadPorqueTengoYaVariosCríosYTúEresUnaPrimerizaHistérica. No puedo con este ejemplar. Me saca de quicio. Tuvo su momento de gloria explicándole a otra mamá cómo había conseguido ella hacer esto o lo otro. Me jode porque habla con superioridad moral, como si tú te hubieras sacado el carné de madre en un Todo a cien.

- La madre borde, agresiva y bocazas... o vehemente. Vamos, yo.

Manifesté ante la directora mis ganas de ver a Criatura disfrazada de cerdito. La directora (ejemplar, a su vez, único) me justificó que los nenes cuyos padres no pueden asistir, se iban a sentir fatal. Traumados de por vida, vamos.
No me gustó su respuesta, pero como no soy pedagoga, me callé y acepté, eso sí, intentando que al menos, la actuación quedase inmortalizada no sólo en fotos (que es lo que nos ofrecen), sino en vídeo.

Aquí es cuando SoyLaDirectoraYNoPiensoMolestarmeEnGrabarAVuestrosHijosNoVayaASerQueSeMeRompaMiManucuraFrancesa empezó a darme un montón de excusas gilipollescas.

Y protesté y me quejé porque NO ENTIENDO que sea tan complicado que les graben en vídeo. Y porque me sentó fatal que algunos padres que antes de entrar la directora me habían apoyado, se quedasen callados como putas. Y porque, si pago más de 400 eur al mes por llevar a Criatura, no sé qué problema puede haber porque les graben 10 min de actuación. Y porque no valgo para quedarme callada ni debajo del agua. Y porque además, no soporté que otros padres me dijeran que "si son muy pequeños, no hacen nada especial, no merece la pena". Mira, bonita, yo quiero ver a mi cerdita, haciendo lo que sea. Y si tú no quieres... pues es tu problema.

Así que, salí cabreada y con la sensación de estar luchando contra un gigante. El cabreo era tal que la directora me dijo que podía ir a verles el viernes, yo solita, como haciéndome un favor. Pero esa no era la idea.

En fin, no me quiero imaginar todo lo que me espera. Voy a ser la típica madre aislada socialmente. Nadie quiere ser amiga de una MadreHistéricaYPrimeriza en este tipo de reuniones, ¿verdad?

lunes, 21 de junio de 2010

Traumas de la maternidad: los puñeteros disfraces infantiles


Lo reconozco, no soy una madre mañosa. Ni creativa, ni nada que se le parezca.
Partiendo de esa base, entenderéis el estrés que me supuso saber que Criatura tiene que ir disfrazada el viernes de cerdito.
¿Cerdito? Ya puestos, podían haber sugerido el disfraz de oso hormiguero, ¿no?

Por supuesto, lo primero que he hecho es investigar a fondo las tiendas de disfraces infantiles, para comprobar, con horror, que NO HAY disfraces de cerdito para un bebé tan canijo.

Así que... sólo me queda la peor opción. Hacerlo yo misma. Bueno, en realidad lo hará Padre, que siempre se le han dado mejor estas cosas. O, para que suene glamuroso, DIY. En inglés. Do It Yourself.

A ver cómo consigo yo que Criatura, con su hiperactividad manifiesta, aguante todo el día con orejas postizas y rabito de cerdo.

Ay, lo que me estoy acordando ahora de los quejidos de mi madre aquella vez que en el cole me obligaron a ir disfrazada de lechuga... o de pitufo! Que tardamos mil años en poder hacer un gorro azul que se mantuviera erecto.

Desde aquí, hago un llamamiento a todo el personal que trabaja en guarderías, colegios o similares. Por favor, recuperad YA los disfraces de toda la vida, princesa, vaquero, policía, bombero... Vamos, los que se compran fácilmente en los chinos.
En caso contrario, me veré obligada a crear un grupo en Facebook que se llame:

"Yo también hagó vudú con las seños del cole de mis hijos cada vez que me anuncian el nuevo disfraz del festival infantil de turno".
Seguro que en esta época del año conseguía más de 100.000 madres desquiciadas que se unían a mi grupo.

He dicho.

viernes, 18 de junio de 2010

Lo que nos gusta a las chicas: pelis chorra

Pelis chorra: dícese de comedias románticas, películas memas y lacrimógenas, historias de amor en las que todo acaba bien o historias de amor en las que el prota se muere de enfermedad incurable.

No es mi intención generalizar, pero creo que la mayoría de mis amigas (incluida yo misma) somos adictas a este tipo de mentiras piadosas. Hay otras chicas que no. Más inteligentes, seguro. Chicas con más cerebro, chicas cultivadas o chicas que, directamente, pasan de perder el tiempo.

El viernes pasado fuimos a ver Sex & the city 2. Plan de SóloChicas. Primero, porque es imposible engañar a nuestras parejas para ver semejante bodrio y, segundo, porque aunque los engañásemos, con quién íbamos a poder comentar lo absurdo de los modelitos, las arrugas de SJP y la cara remodelada de Kim Catrall????? Pues eso, plan de chicas.

La peli... pues lo que esperaba. Estupidez suprema. Modelos estúpidos en situaciones absurdas. Ni rastro de sentido común. Lujo, glamour y diamantes. Madres que después de pasar la vida intentando ser perfectas encuentran en un hombro amigo el lugar para confesar sus traumas de madres reguleras (para mí, lo mejor de la peli es el momento en que Miranda consigue que Charlotte se libere). Nannies irlandesas con pechos que se mueven al ritmo de música celta... en fin, lo normal, jajajaja!

Y aún así. Me gustó. No, me encantó. 2 horas y media riendo y desconectando (vale, tened en cuenta que en el último año y medio he ido 3 veces al cine, 3 de verdad, por lo que mi gusto puede que haya empeorado notablemente).

Salí sin envidiar ni un ápice a las protagonistas guapas, ricas y famosas.

1º Porque están hechas polvo con tanta operación.
2º Porque con mi monótona y aburrida vida de madre trabajadora aún puedo disfrutar con pequeños placeres como ir a ver pelis chorra con mis amigas.
Y 3º Porque en el fondo sería incapaz de gastarme tanta pasta en modelos o bolsos o zapatos de ese tipo. Soy una cutre de corazón.

Y a vosotras... ¿os gustan las pelis chorra?
Y vosotros... ¿acompañáis a vuestras chicas a ver pelis chorra?

martes, 15 de junio de 2010

Políticamente incorrecta: Imbecilidades de periodistas

Hace poco tiempo, comentaba aquí lo mucho que me saca de quicio que en todas las entrevistas a faranduleras varias, éstas comenten que comen de todo y que están delgadas por naturaleza.
En esa entrada, una de mis comentaristas, Marta, habló de otro tema que me trae de cabeza y ya pensaba comentar.

Se trata de esas entrevistas en las que los periodistas (que encima en estos casos suelen ser mujeres casi siempre) preguntan a otras faranduleras, normalmente forradas, la cuestión más imbécil que se les ocurre:

- ¿Y tú, cómo compaginas tu vida profesional con la maternidad?

Ayayayayayyyyyy, que me da. QUE ME DA.

Vamos a analizar con rigor la profundidad de la pregunta.

1. Por regla general, el 99% de estas entrevistadas se dedican a asuntos tan estresantes como:

1.1. Agencia de comunicación (mmmm, nunca sé muy bien qué carajo es esto).
1.2. Empresa organizadora de eventos (te organizan una boda chic a cambio de muuuuucha pasta, el secreto está en poner un nombre muy glamuroso a la empresa y ser hija de madre famosa o padre multimillonario).
1.3. Colaboración con empresa de moda o complementos diseñando cosas (vamos, que les dicen al modisto "uy, a mí me gusta el color azul cielo para los vestidos", y el modisto va y lo diseña).
1.4. Relaciones públicas de una firma de joyas (resumiendo, vas a un fiestón en el que luces joyas impresionantes que te han dejado y posas en el photocall... uf, qué estrés).
1.5. Propietaria de una tienda de moda (o de ropa de bebés) por la que por supuesto no se pasa más de una vez a la semana.
1.6. Directamente no curra, pero tiene muchos compromisos sociales que debe atender. Pobre... ¿no os da pena?

2. Por supuesto, esta gente cuenta con amplio personal de servicio, entre otros:

2.1. Nanny (vamos, la niñera de toda la vida, pero permitidme que me dé el lujazo de hablar como ellas) de habla inglesa y modales impecables, que vive con la familia y cuida a los niños. Si la familia es top ten, el número de Nannies puede ampliarse hasta 2 e incluso 3.
2.2. Personal interno que se ocupa de todas las labores del hogar.
2.3. Jardinero.

3. Las viviendas en las que su estresante vida se desarrolla constan de más de 400 metros cuadrados, jardín, piscina de invierno, de verano y de entretiempo.

Por tanto, cuando el iluminado periodista hace la puñetera pregunta... ¿en qué narices está pensando?

La entrevistada no curra (perdonad que para mí la palabra "curro" signifique otra cosa), tiene 5 personas que se lo hacen todo, todo el tiempo del mundo para ocuparse de los niños cuando le apetece (y cuando le apetece NO), una casa en la que si el niño llora ni se entera, porque ella vive en el ala norte y los niños en la sur... ¿PERO DE QUÉ ME ESTÁS HABLANDO?

Así que... agradecería que si algún periodista que se dedique a esto me lee (sí, qué pasa, tengo multitud de admiradores secretos que me leen a escondidas) tenga un poquito de consideración con aquellas otras madres (entre las que tampoco me incluyo porque soy una afortunada) y padres que:

1. Curran de 8 a 7.
2. Dejan a sus hijos en las guarderías que se pueden permitir o con los abuelos
3. No tienen a nadie que se ocupe de las tareas del hogar y cuando llegan a casa agotadas después de currar 12 horas y con 2 niños a cuestas se dedican a poner lavadoras, hacer deberes y preparar cenas.
4. No saben lo que es irse de vacaciones desde que decidieron ser madres.

También agradecería que alguna de estas famosas, algún día tengan la decencia de decir:
"¿Por qué me haces esa pregunta? Yo no compagino nada, yo vivo de lujo y me da vergüenza que me preguntes esto cuando hay otras miles de mujeres que no tienen tanta suerte".

Así que... famosas que me leéis (que sé que sois muchas), hacedme un poco de caso.

NOTA: Sé que muchos pensaréis que lo tengo fácil para no cabrearme: no leer ni comprar estas revistas... Lo sé y tenéis razón, pero soy contradictoria por naturaleza.

domingo, 13 de junio de 2010

Cosas con las que no estoy de acuerdo 3: ambiente nocturno

Siguiendo con mi tendencia maligna de madre regulera, este fin de semana a Padre y a mí nos dio un apretón de OhDiosMíoSomosPadresPeroNecesitamosUnPocoDeOcioAdulto y el sábado dejamos a Criatura con sus abuelos mientras nos dábamos un homenaje nocturno.

El plan fue perfecto, teatro, caipiriña, cena en RestauranteJaponésDeDiseñoMegaFashion, y luego copas. Aquí empezó la verdadera aventura.

Para empezar, a estas alturas de la noche, yo, que soy muy diurna y nada nocturna, ya suelo tener un sueño considerable que me incita a pensar una y otra vez (y a regodearme en este pensamiento) en mi cama. Mi cama con sábanas limpias, frescas y estiradas. Mi cama con mi almohada. Meterme dentro de mi cama… Pero ayer no. Ayer estaba despejada cuando nos dirigimos a la terraza de un hotel de diseño a tomarnos la primera. A Padre no le emocionó el ambiente, una mezcla entre invitados de boda y cuarentones con poca gracia. Música demasiado alta, pero espacio suficiente para sentarse y poder charlar mientras el gin tonic te ayuda a hacer la digestión.

Así que, cuando el tema comenzó a flojear, apuramos la copita y en lugar de venir a casa, decidimos ir a una discoteca, de esas 8-10 con nombre conocido en la capital.

Allá que llegamos y después de un par de minutos en una mini-cola, el cuadrado portero con pinta de mafioso nos invitó a entrar.

Esta es la secuencia espantosa de acontecimientos que sucedió a partir de ese instante:

3:00 AM: La tiparraca de la entrada nos cobra 40 eur por 2 entradas. Vale, llamadme cutre, pero…. ¿¿¿40 napos??? Espero que valga la pena, porque en mi interior me estoy empezando a cagar en todo.

3: 01 AM: entramos. El sitio está tan lleno que casi no podemos avanzar hasta el baño, que es nuestra primera parada.

3: 02 AM: La cola del baño de chicas es muy larga, pero avanza rápido. Una vez dentro, me doy cuenta de que soy la única que no lleva la mitad de las tetas fuera. Alucino cuando las 6 ó 7 tías con las que coincido se dedican a sacarse del sujetador la media teta que aun llevan dentro, mientras ponen morritos en el espejo. Os lo juro, TODAS lo hicieron.

3:07 AM: Salgo del baño contenta de que ningún par de tetas me haya sacado un ojo. Padre me espera fuera.

3:08 AM: nos dirigimos a la barra. Los 40 eur nos han hecho orgullosos propietarios de unos vales canjeables por un par de copas.

3:09 AM: Mientras Padre pide las copas, observo que la edad media de las chicas presentes no supera los 22 años y se visten como si tuvieran 15. La de los chicos es algo más avanzada, pero no demasiado. Las pocas personas que veo de nuestra edad e incluso mayores, lamentablemente también se visten como si fueran adolescentes.

3:11 AM: Ya con mi copa en la mano (que ni siquiera me apetece, pero después de pagar 20 eur por ella comprenderéis que decida hacer gasto, aunque la abandone a la mitad en alguna esquina, que para eso soy una cutre) avanzo hasta un podio en el que, en breve aparecerá ESO.

3:13 AM: ESO es un go-gó vestido como el marinerito de la colonia de Jean Paul Gaultier que me espanta.
Es un chico muy guapo de cara, pero tremendamente musculado (reconozco que tengo una especie de trauma con los tíos en los que los muslos musculados se les juntan y se rozan), vestido con:
- Mocasines blancos (ARRRRGGGGG) y calcetines blancos hasta la rodilla (REQUETEARRRGGGG).
- Slip bañador blanco con tachuelas (PUAG).
- Camiseta marinera ajustada mostrando músculo (POR DIOSSSSSSS).
- Gorrito marinero al estilo Pato Donald (AY, MI MADRE!).
A mí eso me provoca cualquier tipo de sensación, menos la apetencia, sinceramente.
Menos mal que Padre puede alegrar la vista con la presencia de 4 chicas monísimas que bailan enfundadas en unos trikinis preciosos y que van con medio culo fuera. Me alegro por él (joder, si casi me alegro hasta por mí, que es lo único bonito que voy a ver en ese lugar).

3:15 AM: El otro marinerito go-gó tiene la misma pinta, pero con más pecho. De hecho, estoy segura de que el tamaño mamario del soldadito marinero es mucho mayor que el mío.

3:20 AM: La música no tiene letra. Os lo juro. Pan-pan-pan-pan-papapan-pan-pan y así hasta el infinito.

3:25 AM: ¿Por qué todos los tíos llevan jerseys ajustados sin camisa o camiseta debajo?

3:30 AM: Al menos estamos bailando… o algo. Realmente no se puede hacer otra cosa.

3:35 AM: No puedo más. O salgo de este lugar por las buenas o finjo un desmayo para que Padre me saque.

3:37 AM: Nos vamos ante mis amenazas de morir de un ataque de histeria.

Es impresionante lo que nos pudimos reír a pesar de las circunstancias. Me espantó el lugar… y lo peor de todo es que no pude evitar pensar en el día en que Criatura me diga: “Mamá, hoy vamos a tal disco”. ¿Y si en unos meses me trae a un Marinerito a casa?

Y vosotros, ¿cuál es la mejor manera de disfrutar de la noche que conocéis?

martes, 8 de junio de 2010

Somos las peores

Sí, nosotras, las mujeres.
Lo peor con nosotras mismas.

Hace poco, un mail de esos divertidos tipo chiste, me hizo reflexionar sobre lo injustas que somos con el resto de mujeres. Juzgamos, pre-juzgamos, post-juzgamos... Parecemos MamáGarzón, ¡por el amor de Dios!

¿Os habéis parado a pensar en nuestras reacciones cuando alguna mami nos dice eso de "yo he dejado de trabajar para cuidar a mis hijos"?
Muchas de nosotras pensamos (y algunas hasta lo decimos en alto):

- pues vaya error, ¿toda la vida estudiando tal o cuál carrera para ahora quedarte en casa?
- a ésta lo que le pasa es que tiene aversión al trabajo y es una mantenida... claro, como su marido tiene un sueldazo...
- buah, ¿todo el día en casa? Pues vaya mierda de vida social.

Por el contrario, si alguna amiga/conocida/compañera de trabajo se dedica a su profesión a tiempo completo, dejando a su hijo en una guardería todo el día, o con una chica que se ocupe de cuidarle en casa, el comentario que surge es el siguiente:

- pues para estar todo el día currando no sé por qué tuvo un hijo.
- ¿pero qué tipo de madre es ésta, que permite que otros críen a su hijo?
- menuda ambición desmedida, toda la vida trabajando hasta las 11 de la noche con tal de llegar a ser socia de tal o cual empresa.

Total, que lo hagamos como lo hagamos, siempre juzgamos a las demás.
¿Os habéis dado cuenta de que ese tipo de comentarios son mucho más propios de mujeres que de hombres?
En lugar de apoyarnos y entender las razones de cada una sin juzgar, nos limitamos a criticar a esas mujeres que escogieron un tipo de vida diferente al nuestro.

Eso sin entrar en el eterno tema de que el 100% de los hombres que conozco trabajan a tiempo completo sin ningún tipo de rechazo social, ni de hombres ni de mujeres (pero esto mejor lo dejo para otra entrada).

Yo elijo cómo vivir. Y ellas también.

Y tú, ¿eres de las que juzgan a las demás?